domingo, 25 de junio de 2017

Protección vs proteccionismo

Las instituciones de la Unión Europea constituyen unos de los instrumentos que más protegen a la ciudadanía de todos sus estados miembros. Las políticas de defensa de la competencia que nos protegen de los monopolios no serían lo mismo sin la vigilancia del nivel europeo. Las sentencias judiciales europeas han protegido a quienes ahorran y a quienes trabajan de los abusos de las clases dirigentes de sus países, que a menudo tienen un gran poder político nacional, del que carecen en la esfera comunitaria. La posibilidad de movernos libremente por Europa nos proteje de mercados laborales nacionales que no funcionan bien. El presidente francés Macron en una entrevista con varios medios de comunicación europeos ha dicho también que Europa debe proteger a sus ciudadanos. Para que Europa proteja más, Europa debe ser más fuerte, estar más integrada y ser una fuerza importante en el proceso de globalización, no crear una nueva fortaleza. Y con un mercado y una sociedad más integrada y más democrática, crear un seguro de desempleo, una deuda común, un salario mínimo común, un presupuesto de la zona euro... Sin más Europa, nos morimos, como dijo Spinnelli, se muere la izquierda y se morirá la humanidad. El objetivo debería ser proteger sin caer en el proteccionismo. Y parte de esa protección es regular el comercio internacional, especialmente con países de los cuales tenemos tanto que aprender, como Canadá. Levantar el puño y cantar la Internacional es una cosa (que francamente no sé si apela mucho a las jóvenes generaciones); diseñar un marco para aumentar el poder democrático de lo público y aumentar la presión fiscal efectiva de modo estable en nuestro mundo complejo, es otra. Sin más integración no hay protección, y sin que la ciudadanía se sienta protegida, no habrá integración. Cambios súbitos de posición o seguir la moda del momento nos puede llevar a dar giros bruscos a la izquierda (si seguimos a Corbyn), o afirmar al mismo tiempo que la frontera entre la izquierda y la derecha ha desaparecido (si seguimos a Macron). Mejor debates profundos con inputs externos bajo liderazgos que mantengan cierto rumbo estable. Sobre el tema del CETA, yo estuve en una Conferencia de Economía del PSOE hace unos meses y no recuerdo ni que se hablara del tema. Quizás ha habido una conferencia secreta donde han participado todos los que han querido, acompañados por los mejores expertos, han analizado todos los pros y contras, y han decidido que se habían equivocado. Pero si esa es la estrategia para construir el partido de más y mejor Europa, no la entiendo.

martes, 20 de junio de 2017

El tedio y la contingencia política local

No me parece creíble la actitud de algunos "indignados" del diario El País. Ante editoriales críticos con la nueva dirección del PSOE regularmente se exhiben públicamente decisiones dramáticas de terminación de suscripciones o de dejar de comprar el periódico, como si la gente todavía comprara el periódico, éste o cualquier otro. No me parece creíble porque yo no creo que nadie inteligente quiera perderse un artículo como el de hoy de Enrique Vila-Matas, donde entre una reflexión sobe el tedio cuela esta frase: "En una atmósfera parecida se asienta, cada día más, el muy kafkiano procesismo de Cataluña. Allí, dos veteranos partidos, enrocados en una tenaz repetición de un mismo estado de tedio –ahora cae una gota y pasa un segundo de nuevo, y ahora cae otra y de nuevo un referéndum–, han encontrado en la insistencia en un tema único un método para no perder nunca las elecciones." Amigas y amigos, compañeras y compañeros: si no queréis leer a Vila-Matas, Cercas, Marías, Bassets, Vidal-Folch, Carlos Arribas, Claudi Pérez, etc., etc., etc., vosotros mismos. Yo lo voy a seguir haciendo, aparte de intentar tener la mente abierta al mundo y aprender de lo que pasa en otros sitios, y no sólo de nuestra asfixiante realidad local. Tuve que ir una semana a Cali (Colombia) para respirar sentido común, concordia y libertad. Por suerte al llegar he visto cómo no todo estaba perdido al leer un artículo en El País (ay) sobre como el inglés puede aunque algunos no quieran convertirse en la lengua común de nuestro nuevo demos (Europa, el mundo), porque lengua común y demos son conceptos que apelan a realidades evolutivas, con Brexit o sin Brexit, con reforma federal de la Constitución o sin ella (no hay otra disyuntiva en España). Si mantenemos actitudes dogmáticas de dejar de leer todo aquello en lo que no estamos 100% de acuerdo (o de romper carnets y abandonar lealtades colectivas a la mínima incomodidad) podemos acabar sólo leyendo lo que nos reconforta, bajo riesgo de acabar creyendo sólo a los grandes altavoces cuyo ruído nos llega aunque no queramos, como por ejemplo acabar creyendo que en Cataluña de verdad hay un referéndum convocado. En el reino de la post-verdad, leer lo inteligente aunque no nos guste debería ser una disciplina mínima. No vaya a ser que nos terminemos pensando que la Comisión de Venecia anima a celebrar referéndums convocados con menos de un mes de antelación, con voluntarios para-gubernamentales, y con una de las organizaciones convocantes prometiendo llenar las plazas de huelguistas al día siguiente sea cual sea el resultado.

domingo, 18 de junio de 2017

La urgència d'un contracte social federal

El proper dissabte 1 de juliol se celebrarà a Barcelona la II Escola d’Estiu conjunta de Federalistes d’Esquerres i Economistes Davant la Crisi, sota el títol genèric de “Per un contracte social federal”. Alguns dels principals especialistes en qüestions que afecten el nostre futur econòmic i social es reuniran en tot un conjunt de taules rodones, amb debats oberts en alguns casos iniciats per una fila zero amb els dirigents sindicals i de l’esquerra política catalana, entre ells Miquel Iceta i Lluís Rabell. Ho hem dit moltes vegades i no ens cansarem de dir-ho mentre la idea zombi (així anomena Krugman a les idees acabades que es resisteixen a morir del tot) de la sobirania nacional ens segueixi rondant: l’estat-nació està obsolet i cal cercar (millor dit, aprofundir, millorar, fer evolucionar, perquè no es pot cercar quelcom que ja s’ha trobat, el federalisme) alternatives. Parlarem de les propostes igualitaristes que necessita el món d’avui, des de l’assegurament de les pensions fins a les propostes de renda bàsica i la promoció de l’economia social en la globalització. També parlarem, en el context de la necessitat d’un contracte social solidari, del finançament territorial i de fiscalitat, amb dos dels principals experts, el catedràtic Antoni Zabalza i el Conseller de Finances del País Valencià, Vicent Soler. És molt important sentir la veu del federalisme valencià en el moment actual. És molt difícil pensar en els grans problemes que té plantejats la humanitat i creure que l’estat-nació o la idea de sobirania nacional els pot solucionar. El contracte social del present i el futur estarà basat en el federalisme internacional o no serà possible, com argumenta l’economista francès Thomas Piketty a la quarta part del seu famós llibre “El Capital del Segle XXI”. Cansa haver d’argumentar encara que els nostres grans problemes d’ara i de les properes dècades són el canvi climàtic i la creixent concentració de la renda i la riquesa a nivell internacional. Fa pena veure persones que venen de l’esquerra aplaudir personatges, com un entrenador d’un equip pagat per les grans fortunes del golf pèrsic, que representen la quintessència de la concentració creixent de la riquesa organitzada a nivell internacional. Però no és només el canvi climàtic i la desigualtat de la renda i la riquesa, també els reptes de la democràcia i els grans canvis que està vivint el món del treball requereixen una perspectiva que depassi per sempre l’òptica limitada de l’estat nació. Per això és urgent un nou contracte social federal, un contracte social d’una democràcia multi-nivell, amb la prioritat els propers anys d’una Europa unida i solidària, que respongui de veritat a les necessitats de les classes populars i treballadores. Serà una Escola d’Estiu important.  Ja va sent hora que algú arranqui a Catalunya l’escenari de cartró-pedra que ens impedeix enfrontar-nos de cara amb els problemes reals de la societat.

jueves, 15 de junio de 2017

Evolución de un curso

Hace creo que ya más de diez años empecé a enseñar en el programa de postgrado de economía aplicada de la UAB la asignatura de Microeconomía Aplicada. En aquella época este curso se impartía en castellano, por lo que existe de eso una versión en este idioma de los materiales que utilizaba en Research Gate. Desde hace tres años, el programa se ha fusionado con uno de economía de empresa y se ha convertido en el máster en inglés MAREB. El material en español lo he recuperado el año pasado y esta semana en la Universidad Javeriana de Cali (Colombia), pero la nueva versión, de la cual no hay todavía un texto coherente, enfatiza mucho más dos aspectos que no aparecían en la edición anterior. En particular, ahora dedico espacios antes inexistentes a la teoría de la elección social y a cuestiones de economía del comportamiento. Esto refleja la evolución de mis preocupaciones, aunque enlazan con cuestiones que ya me ocupaban anteriormente, como los temas de regulación y de economía política. Pero en consecuencia, cuestiones a las que antes dedicaba mucho más espacio ahora ocupan menos. Este es el caso de algunos modelos de organización industrial. Ahora sigo enseñando los modelos básicos de empresa dominante, Bertrand, Cournot y Stackelberg, pero no me da tiempo de dar los modelos de Salop y de Chamberlin de producto diferenciado. No quiero decir con ello que estos modelos no sean importantes, sino que mis preocupaciones han evolucionado, no siempre conscientemente, hacia otras cuestiones sobre las que se está investigando mucho, y que me preocupan. No quisiera ser muy grandilocuente, pero creo que los grandes problemas de la humanidad, como las desigualdades, el cambio climático o los retos de la democracia, difícilmente pueden abordarse sin las herramientas de la elección social (cómo convertir preferencias individuales en decisiones colectivas) y de la economía del comportamiento (la intersección entre economía y psicología). El esquema de las sesiones de postgrado, por lo demás, tanto en la versión en inglés en otoño como la versión concentrada de esta semana en Cali, es siempre la misma: teoría a un nivel de "usuario" para preparar para la investigación empírica, y discusión de una artículo empírico donde "aterricen" las ideas teóricas. Espero que los estudiantes por lo menos no me lo reprochen.

sábado, 10 de junio de 2017

Retorn accidentat del "procés" al campament base

Els intents de l'independentisme català per acostar a la seva campanya propagandística sectors de l'esquerra, no han parat en els darrers cinc anys. Però ja no tenen els èxits que tenien al principi. El darrer intent va ser amb l'anomenada comissió pel referèndum i el pacte pel referèndum, pensat i dissenyat no per fer un referèndum seriós, sinó per afegir noms de persones d'esquerres a la seva campanya. Aquests darrers intents s'han saldat amb un sonor fracàs, amb la dimissió de la comissió pel referèndum i la negativa dels "comuns" a recolzar la via unilateral. Si Joan Herrera va anar al Congrés de Diputats a defensar el 9N i ICV va participar en l'acord per la data i la pregunta en aquella ocasió, ara la coalició sobiranista s'ha encongit i només hi queden els independentistes de socarrel. Els intents per arrossegar sectors de l'esquerra, davant de la pressió de les bases federalistes de partits i sindicats, i de la consciència federalista dels dirigents "comuns", han acabat amb la lectura d'un manifest per part d'un multimilionari (el ciutadà Josep Guardiola, defensor de la dictadura qatarí però crític amb la democràcia espanyola) com a gran estrella de la mobilització pel referèndum; m'imagino a la CUP i a Toni Comín aplaudint el multimilionari com uns bons minyons. Aquest referèndum, per cert, no està realment convocat, sinó anunciat, i de moment no té ni marc legal, ni autoritat electoral neutral, ni cens, ni llocs de votació, ni reconeixement per part de ningú que no sigui una de les parts. Volen jugar un partit sense àrbitre, sense porteries i sense reglament. En Guardiola deu pensar que això és més fàcil que la Premier League, i no li faltaria raó si és així. Bé, potser deu pensar això, però en realitat el que ha dit és que és un honor que el Parlament li hagi encarregat llegir un manifest, confonent el Parlament amb unes entitats subvencionades partidistes. També ha dit que valora molt que Junqueras i Puigdemont se la juguin, quan en realitat si convoquessin el referèndum (que no ho han fet) només es jugarien el seu càrrec. "Jugar-se-la" és enfrontar-se als nacionalismes i als trompetaires i timbalers de les marxes patriotes com van fer en el seu temps Jean Jaurès, Albert Enstein o George Orwell. Jugar-se-la és enfrontar-se al crim organitzat de coll blanc i als que envien els seus diners a paradisos fiscals o no els declaren. Jugar-se-la és rebutjar la Catalunya binària i el virus de la intolerància que veiem des de fa temps ("mateu-lo", li deien a Raimon Obiols els que es manifestaven a favor del Jordi Pujol amenaçat pel cas Banca Catalana, pecata minuta pel que s'ha sabut després), virus darrerament concentrat en atacar víctimes com Xavier Arbós, Carles Francino, Lluis Rabell o Miquel Iceta (o els dirigents de Ciutadans i el PP, tan ciutadans catalans com el ciutadà Guardiola). També ha dit aquest ciutadà que "simplement" demanen votar. No és cert, també demanen votar sense marc legal, ni cens, ni autoritat neutral, etc. No només demanen votar, demanen fer-ho amb la fórmula més divisiva i enganyosa possible, amb una pregunta com sempre tramposa. No se sap per què diuen "en forma de República" (amb una cirereta en el pastís) i no diuen res de la relació que aquest suposat estat independent tindria amb la Unió Europea o la zona euro. Tindrem euros? Podrem rebre finançament del Banc Central Europeu? Algú n'ha parlat amb el Sr. Draghi? Demanen "simplement" votar sense que ens fem aquestes preguntes incòmodes. La qüestió és que els independentistes estaven perduts per les altes muntanyes de la irrealitat i van decidir tornar al campament base del referèndum i el dret a decidir, ara ja obertament dret a l'autodeterminació. Però quan han tornat al campament base aquest havia canviat molt. Mentre ells estaven a tocar de l'Everest han passat coses: ha passat el referèndum del Brexit, ha arribat Donald Trump, i vam veure de molt a prop el feixisme francès... però tot això ha servit paradoxalment per reforçar la idea de la necessitat d'una Europa federal sense fronteres, i per recordar a tothom el perill dels nacionalismes sectaris. I hem conegut el que pensa la Comissió de Venècia (que és la comissió del Consell d'Europa per tractar els temes que afecten a "la democràcia a través del Dret") sobre el suposat "referèndum" català: que no va enlloc si no s'ajusta al Dret. Ara veiem que el referèndum del Brexit, que sí que era legal, malgrat això va dividir en dos la societat britànica i l'ha deixada en el caos polític, mentre que es van succeint eleccions que posen els polítics aventurers no en mans de la CUP sinó en mans del DUP (un partit extremista, en aquest cas fonamentalista cristià -protestant). I a més hem seguit sabent del 3%, de la família Pujol, del Palau i de l'estreta relació entre Gordó i Mas, el líder que va encendre l'espurna del procés. I molta gent n'està ben tipa i ja no aguanta més tanta impostura esperpèntica. El campament base del referèndum ja no és el que era. Ja no cola. Rahola, Puigdemont i Junqueras estan desitjant que els hi caigui una "brutal repressió" (o que ho sembli) que els impedeixi haver de fer el simulacre de referèndum, no fós cas que tinguessin menys participació que el 9N.

martes, 6 de junio de 2017

Parlant a la tele dels reptes de l'economia de l'aigua

Avui he participat al programa Els Matins de TV3 en un diàleg sobre els reptes de l'economia de l'aigua. M'acompanyava el Tinent d'Alcalde de Terrassa, Alfredo Vega, i també hi ha hagut connexions amb el municipi de Sant Jaume dels Domenys, on un grup de veïns protestava per l'augment de preus que ha tingut lloc coincidint amb l'externalització del servei de l'aigua a una empresa privada. El vídeo dura uns 33 minuts: primer parlem de si la gestió directa de l'aigua per part dels ajuntaments és una bona idea o no, i després intentem explicar els diferents components del rebut de l'aigua. A grans trets, he defensat tres posicions:
-Hi ha diferents formes de gestionar la distribució d'aigua perfectament legítimes amb casos d'èxit i fracàs totes elles (i amb problemes habituals en la transició d'un model a un altre, com es va veure a Catalunya amb la privatització d'Aigües Ter-Llobregat). Una de les formes possibles és la gestió directa, i les experiències, com les de Terrassa, que es produeixin, s'hauran d'analitzar amb molta atenció.
-El preu de l'aigua pot ser diferent a diferents llocs per bones raons: diferents costos, diferent regulació, diferents inversions. El sector de l'aigua il·lustra la importància de combinar el principi de subsidiarietat amb la necessària coordinació amb nivells superiors de govern, com s'ha explicat en les diferents sessions del Foro de la Economía del Agua.
-El gran repte de l'economia de l'aigua en el present i en les properes dècades és el canvi climàtic. La directiva marc de l'aigua de la Unió Europea ens ofereix un marc legal dels més avançats del món on emmarcar les nostres actuacions.
En seguirem parlant.

domingo, 4 de junio de 2017

Soberanistas desconectando de la realidad

Donald Trump utilizó por lo menos tres veces la palabra "soberanía" en el lamentable discurso con el que anunció la retirada de los Estados Unidos de los acuerdos de París sobre cambio climático. Lo peor del discurso sin embargo no fue lo que dijo (una larga lista de mentiras y datos manipulados que echan por la borda los esfuerzos de todos los profesores del mundo por enseñar economía a su alumnado). Lo peor fue el tono que utilizó, un tono de desdén hacia el resto de la humanidad, un tono de menosprecio hacia otros países, especialmente algunos en vías de desarrollo, un tono de antipatía hacia la ciencia y el saber acumulado. Lo importante para Trump era tratar de imponer su narrativa preferida, la narrativa de un nosotros contra un ellos (los malos), no muy distinto de la narrativa frecuente en sociedades dominadas por el odio nacionalista, que ojalá pudiéramos pensar que se limitan al Este de Europa, como se desprende del inolvidable libro El Danubio, de Claudio Magris, o como se desprende de acercarnos a realidades dominadas por el discurso etnocrático, como sigue ocurriendo en la antigua Yugoslavia, o en la antigua Unión Soviética (como nos explica hoy John Carlin en El País Semanal). Lo importante para Trump es imponer la idea de que "nosotros solos" estaremos mejor que nunca. La realidad es otra: la realidad es que formamos parte de una comunidad global que tiene un reto común, llamado cambio climático, que puede alterar la vida humana en nuestro planeta tal como la hemos conocido hasta ahora, que puede convertir en inhabitables  partes enteras del territorio terrestre y producir movimientos masivos de población que desestabilicen política y económicamente nuestras comunidades, incluyendo a los Estados Unidos. El caso de Trump es un caso extremo, el más grave, de negación de la evidencia. Por suerte, la realidad puede que sea más fuerte que él, porque las instituciones de su país son tales que gracias a la división de poderes y la democracia federal, las alcaldías de las grandes ciudades, los estados y las grandes empresas se están organizando para mantener los compromisos estadounidenses en el acuerdo de París.  En otros contextos políticos dominados por el discurso anticuado de la soberanía nacional, es imperativo para los patriotas del populismo mantener a la realidad bien alejada de sus análisis. Por ejemplo, hoy el escritor izquierdista Will Hutton explica en The Observer cómo los conservadores británicos están perpetrando un daño inmenso a su propio país al ocultar los costes reales del tipo de Brexit que están tramando, y cómo los laboristas de Corbyn no hacen lo suficiente para criticarlo. Más cerca de quien escribe esto, portavoces del independentismo catalán cuyo protagonismo no se justifica por sus credenciales profesionales acusan, a quienes les recuerdan la realidad jurídica, de "hacer el mal" o de "hacer daño" según cómo se traduzca del catalán. Efectivamente, el jurista Xavier Arbós recordó en un conversación con Federalistes d'Esquerres y en un artículo en La Vanguardia, una serie de aspectos de la realidad que también han sido expuestos con frialdad jurídica por la Comisión del Consejo de Europa sobre la Democracia a través del Derecho (o Comisión de Venecia), pero a la periodista hipermediática Pilar Rahola le ha parecido que recordar la realidad era hacer el mal o hacer daño. Y añadía esta señora que Xavier Arbós, catedrático de derecho constitucional de la Universidad de Barcelona y persona con una amplia experiencia internacional, no tenía el nivel de un jurista independentista como Carles Viver i Pi-Sunyer, artífice de algunos de los documentos jurídicos del proceso independentista, al parecer no todos conocidos públicamente. Con todo respeto por la categoría profesional de este jurista, no parece que las palabras de Rahola se vean confirmadas por el balance que hasta ahora se pueda hacer del impacto sobre la realidad de los planes jurídicos del señor Viver i Pi-Sunyer o de su capacidad para convencer a sus pares a nivel internacional. La realidad es dura, deben pensar que es mejor desconectar de ella.

viernes, 2 de junio de 2017

Modest homenatge a Carles Capdevila

Ha mort Carles Capdevila, un periodista que tenia la meva edat i que va ser director del diari Ara. Està molt malament que quan ens deixa algú tots acabem parlant més de nosaltres mateixos que de la persona que volem homenatjar. Però jo realment no tenia ni idea de qui era Carles Capdevila fins que un dia, sent ell director del diari Ara i jo bàsicament el mateix ningú que segueixo sent en aquests moments, em va trucar i em va dir que em volia conèixer. Sorprès, vaig acudir a la cita. Em va dir que llegia el meu blog i que volia parlar amb mi de federalisme, que li argumentés per què jo era federalista. Ho vaig fer, amb els arguments habituals que les persones que llegeixen aquest blog coneixen. Em va semblar que trobava més interessant el que li deia jo que no pas el que li deien els "dissidents" del PSC, que en aquella època amb la seva valentia habitual congestionaven la sala d'espera de la seva redacció intentant vendre el seu missatge de "nova centralitat". També volia saber quina opinió tenia jo del seu diari. Li vaig contestar que no molta opinió, perquè no el llegia, però que suposava que això ja era mal senyal, perquè si una persona catalanista com jo que escriu i llegeix en català més i des de fa més anys que la majoria d'indepes no llegia el seu diari, que pretenia ser un referent en llengua catalana, doncs malament rai... Em va regalar una subscripció per un mes, que no em va convèncer tampoc. Després d'allò, la veritat és que només llegeixo articles de l'Ara quan algú me'ls recomana, com em passa amb els magnífics articles de Marc Murtra. Potser l'hauria de llegir més. També em va dir que quan volgués podia escriure col·laboracions en forma d'article, i ho vaig fer dues vegades: una per parlar de la sanció de la FIFA al Barça pels fitxatges il·legals de jugadors en edat infantil, i un altre sobre les alternatives a l'estat-nació. En les dues ocasions, l'article va ser acceptat immediatament sense cap canvi, ni tan sols en el títol. En aquella agradable reunió que vam tenir, Capdevila em va preguntar si l'ajudaria a fer un dossier sobre federalisme. Li vaig dir que sí. Que jo sàpiga el dossier no s'ha fet mai, en tot cas no en vaig tornar a saber res més. Potser no li van deixar fer, potser no va tenir temps, potser s'ha fet sense mi i no me n'he assabentat. Em va semblar una persona dialogant i oberta. Una persona que sabia que no només els de la seva corda tenen coses potencialment  interessants a dir. Gent així fa molta falta. Que descansi en pau.

jueves, 1 de junio de 2017

Avisin quan s'acabi el teatre d'aquest referèndum

En un estat de dret no es pot tirar pel dret. Encara que es vulgui, si és que es vol -que ho dubto. El procés independentista català ha apostat des de fa temps per almenys fer veure que vol tirar pel dret. Com que vivim en un estat de dret perfectament homologat, membre de la Unió Europea i de les Nacions Unides, no es pot tirar pel dret, independentment de la sinceritat d'aquells que ens volen fer creure que ho desitgen. Per tant, no hi haurà en cap moment una situació d'incertesa legal, i senzillament dependrà de la justícia decidir si algú ha vulnerat les lleis i com s'ha de castigar això. La resta de ciutadans i ciutadanes podem seguir fent la nostra vida tranquil·lament. Això sí, sisplau que algú ens avisi quan tot aquest teatre d'aquest referèndum (d'impossible aval internacional, com de fet ja ha dit la Comissió de Venècia) i la suposada DUI s'hagi acabat, i ens poguem tornar a dedicar a les coses serioses, compatibles amb l'estat de dret i amb la nostra pertinença a la Unió Europea i a les Nacions Unides. Coses com seguir evolucionant cap a estructures federatives com les que caracteritzen la majoria de les grans democràcies del món, incloent cada vegada més la democràcia europea, i l'espanyola, totalment integrada en ella. El problema dels que volen marcar l'agenda dels altres fent pensar a la gent que s'acosta un daltabaix és que han perdut molta força. Les cimeres estelars i les dates històriques ja no són el que eren. Fer passar el temps cada any fins al nostre equivalent de les marxes orangistes del setembre (qui s'assembla aquí als "unionistes"?) cada vegada es fa més difícil. Molts processistes no saben si estan a la DUI (declaració unilateral d'independència) o en una UCI (unitat de cures intensives). En la inmensa majoria d'estats de dret no s'admeten referèndums d'autodeterminació, cregui el que cregui la senyora Marta Rovira i creguin el que creguin els illuminati del procés. Això és així perquè aquests referèndums tendeixen a dividir dramàticament la societat i a simplificar qüestions complexes, i és així perquè és impossible objectivar qui té dret a decidir (tothom que vulgui?) i qui no si és un estat independent o no, a part de la dificultat de definir avui en dia què significa un estat independent. Això és així especialment a la Unió Europea i a la zona euro, on de la vella sobirania de l'estat nació, del vell demos tan reclamat per uns i altres, no en queda gran cosa, i cada vegada en quedarà menys, per sort. La majoria de la gent progressista a tot el món, a més, no veu amb simpatia aquests referèndums (a diferència d'alguns dictadors o semi-dictadors o aspirants a ser-ho), perquè tendeixen a diluir la solidaritat de classe, que queda amagada al darrera del tu estàs amb mi o contra mi, que és letal per a la confrontació dreta-esquerra: "és que esteu amb el PP!", o "os alineais con los independentistas". Tot això ho saben perfectament les bases d'ICV i Podem a Catalunya, que en la seva majoria són federalistes, igual que la majoria de sindicalistes, i per això els seus dirigents ara s'ho pensen dues vegades abans de fer el joc als hereus polítics de la família Pujol. Quan hagin acabat amb aquest teatre ens podrem dedicar a treballar en reformes més consensuades, amb una promoció millor de la llengua catalana (que ha empitjorat des que hi ha procés), unes millors infrastructures al mediterrani, un millor finançament territorial, una millor fiscalitat, etc., etc. Avisin-nos, sisplau i, això sí, mentrestant mirin de minimitzar el mal que li fan a la societat catalana.