domingo, 23 de abril de 2017

Nación de naciones: que no sea el "apoyaré" de Pedro Sánchez

El concepto de nación de naciones entronca con lo mejor del federalismo español si sirve para reconocer la diversidad de España y para articular una reforma del estado en la que quepan todos los socialistas españoles, y también los exponentes más avanzados de la derecha, el nacionalismo vasco y sectores realistas y dialogantes del independentismo catalán. No es un concepto nuevo, y se parece a la expresión "país de países" que alguna vez había utilizado Felipe González. Hay conceptos más sugestivos a estas alturas del siglo XXI cuando estamos bombardeados por un nativismo pujante en todo el mundo, como la idea de una España post-nacional, parecida al concepto de un Canadá post-nacional que ha abanderado el nuevo primer ministro Justin Trudeau. Pero más allá del concepto sería de desear que con su uso Pedro Sánchez o quien gane las primarias del PSOE, idealmente tanto los que ganen como los que pierdan, tengan una idea interiorizada y profunda de lo que desean hacer con España. Es un poco preocupante que hasta ahora ninguno de los tres candidatos haya presentado que yo sepa una visión clara del futuro de Europa. El o la líder del PSOE debería ser uno de los principales líderes europeos. No sirve llevarse la mano a la cartuchera cada vez que se escucha la palabra soberanía. La soberanía ya no reside en los españoles, ni en los catalanes ni en los vascos. La soberanía está repartida, y el estado-nación está obsoleto, porque tanto la nación como el estado lo están, erosionados por arriba, por abajo, y por los mercados. Sánchez y el resto de candidatos deberían estar menos pendientes de los titulares y más de la profundidad de sus contenidos, de articular un federalismo para el año 2030. Parece que ayer el único que habló de Europa en un acto de apoyo a Pedro Sánchez en Barcelona fue el ex alcalde Jordi Hereu, uno de sus principales apoyos. Quizá merecería Hereu que el apoyo fuera al revés. Ojalá Sánchez consiga darle contenido a la expresión que ha abrazado. Pablo Iglesias también la ha abrazado y no le ha dado ningún contenido, y ha terminado apoyando la campaña de un candidato euro-escéptico en Francia, afortunadamente derrotado. Ojalá Sánchez ya hubiera dado contenido a su expresión cuando era candidato, en los tiempos en que presidía actos con una gran bandera española, sin ninguna europea. Una España nación de naciones, o una post-nacional que haya leído a Claudio Magris en el Danubio, sería una España donde sus líderes hablaran varios idiomas peninsulares aunque sean de Madrid. Vamos a luchar por eso: nunca es tarde para las buenas ideas. Zapatero también ganó titulares cuando dijo "apoyaré el Estatut que salga del Parlament de Cataluña", lo que después ha pasado a la historia como un acto de irresponsabilidad más que como un plan de actuación. A ver si esta vez no es así.

viernes, 21 de abril de 2017

Convertiu-vos, infidels!

L'altre dia hi havia un article extraordinari de Llàtzer Moix sobre els intents dels líders de l'independentisme català per "eixamplar la base" del seu moviment, intents que sembla que van assolir un sostre fa tres o quatre anys amb la conversió d'alguns exponents de l'esquerra que ara són passejats amunt i avall en candidatures, comissions d'experts, tertúlies i altres aparadors. Des dels més radicals als més moderats independentistes (com Mas-Colell) veuen la necessitat de convèncer un petit percentatge d'indecisos segons ells. I llavors ja estarà feta la feina. És una forma curiosa d'entendre la convivència democràtica i la necessitat de dur a terme el que Amartya Sen anomena una discussió raonada dels afers públics. Es veu que compten amb els que no som independentistes... sempre que ens convertim a la seva fe. Moltes gràcies. A mi m'agradaria que em respectessin més. Estic disposat a que m'intentin convèncer però, sisplau, primer deixin-me que jo també els convenci a vostès i, segon, si no em convencen, deixin-me que les meves opinions, i les dels que pensen semblant a mi, també comptin en la nostra societat. Alguns independentistes es comporten com els que demanaven la conversió de jueus i moriscos al segle XV. Si, sí, comptem amb vosaltres, podeu quedar-vos, sempre que abandoneu la vostra fe i les vostres tradicions i abraceu les nostres. Ja quan parlen d'unitat només es refereixen a la unitat dels seus, rebutjant el com a mínim 50% d'electors catalans que no pensen com ells. Ens tracten com estrangers en la nostra terra. Els costarà molt convèncer-nos si no ens respecten més. I els costarà molt convèncer-nos si la seva forma de democràcia no inclou formes de discussió raonada i de recerca de consensos com les que reclamen pensadors com Amartya Sen (podria Puigdemont demanar una reunió amb ell, a veure què en pensa dels referèndums d'autodeterminació). La voluntat del poble no és la voluntat del 50% ni del 60%, és la voluntat de tothom, és la voluntat de fer una societat on hi càpiguen persones que tenen visions diferents de quina és la seva nacionalitat, fins i tot que tenen visions diferents del que vol dir una nació. Una mica més de respecte, sisplau.

domingo, 16 de abril de 2017

Evolucionismo federativo versus creacionismo identitario

En la sociedad interconectada del siglo XXI la mayoría de los grandes problemas requieren soluciones compartidas. Las naciones y los estados se creen que son o pueden ser soberanos e independientes pero no lo son ni lo pueden ser ya. En Europa eso quiere decir que o nos unimos en una Unión Europea más integrada y democrática o no resolveremos nuestros problemas ni contribuiremos a resolver los de la humanidad. Por eso hoy algunos nos sumamos a la manifestación de Pulse of Europe en Barcelona. No hay atajos, como empiezan a ver los partidarios del Brexit en el Reino Unido o los independentistas en Cataluña. No existe un momento milagroso donde todo se arregla de golpe por el hecho de creer ser soberanos o independientes. Lo que existe es una evolución contínua, idealmente a través del diálogo y el acuerdo, para seguir transitando desde los pequeños clanes prehistóricos hacia una comunidad global. El reciente libro de Lluis Bassets, "Lecciones Españolas" explica las consecuencias negativas de pensar que las cosas pueden ser de otra forma. Entre otras cosas, ironiza con la expresión del "choque de trenes" que se supone que se tenía que producir en Cataluña (p.122: " no tenemos que esperar al choque de trenes, ya se produjo"), otra criatura del creacionismo identitario, que se une a la idea del voto inmaculado que lo soluciona todo. España puede ser una nación de naciones en una federación europea de federaciones (los sistemas complejos se componen de otros sistemas, como los fractales). O mejor aún (aunque no sé si todo el mundo está preparado para aceptarlo) España puede ser una realidad post-nacional en un mundo sin naciones y sin fronteras, o donde la nación sea algo que cada uno profese en libertad, pero que no se ponga al mismo nivel que la evolución racional de la convivencia, como es ridículo que en algunas escuelas norteamericanas se ponga a Adán y Eva al mismo nivel que la teoría de la evolución. En España podría haber un consenso por un régimen lingüístico como el de Canadá, Bélgica o Suiza, por un Senado federal parecido al de Alemania, por un reconocimiento de las identidades singulares (y que cada uno las llame como quiera), donde se delimiten bien las competencias como sugiere la declaración de Granada, con unos criterios de financiación e inversión más transparentes que los actuales, en una Europa con una política fiscal común, y un presupuesto digno de este nombre. Nada de todo esto es fácil, pero se puede evolucionar bastante rápido hacia ello (ya se ha hecho en las últimas décadas) si olvidamos los dogmas creacionistas. Esta semana al dolor por la muerte de Carme Chacón se ha sumado mucha gente. Yo no la conocí personalmente y discrepé de algunas de sus posiciones, y supongo que tengo un recelo innato e injustificado hacia los personajes políticos demasiado jóvenes, quizás envidia. Pero ha sido emocionante ver como se sumaban al dolor no sólo personas admiradas de la izquierda federalista cercanas a su ideología (como Xavier Arbós, José Montilla, Xavier-Vidal Folch y Manuel Cruz), sino también muchas personas incluso del PP y del nacionalismo catalán. Todos ellos, pero no los que han recogido firmas para que no se le diera la Cruz de Sant Jordi a título póstumo (que no podrán jamás entender que hay una parte importante de Cataluña que llora a Carme Chacón), podrían llegar fácilmente a un consenso si se pusieran a ello para construir una nación de naciones en una federación de federaciones. Seguro que gracias a la semilla que sembró Chacón, estudiosa del federalismo, la juventud del Baix Llobregat, de Cataluña y de toda España va a construir una España federal en una Europa solidaria para evolucionar hacia un mundo mejor.

viernes, 14 de abril de 2017

Tragicomèdia de la Catalunya que ha badat

A diferents contrades i al llarg de la història hi ha hagut publicacions satíriques que publicaven notícies falses que caricaturitzaven la realitat. Avui destaquen en aquest sentit The Clinic, a Xile, i recentment em van cridar l'atenció sobre El Mundo Today (amb una divertida noticia sobre un basc operat amb anestèsia; m'ho va passar un amic basc). A Catalunya però aquestes publicacions no són necessàries, perquè la realitat ja forneix titulars insuperables per una publicació satírica. Aquí va una mostra seleccionada de forma no professional i sense ordre cronològic entre notícies de les darreres setmanes:
-Vicent Sanchís, nou director de TV3.
-Tremosa diu que la sanció a Neymar és una repressàlia pel procés.
-El Pdecat, la Cup i Omnium exigeixen discreció a ERC per evitar semblar una olla de grills.
-Puigdemont demana responsabilitat als consellers i al bloc independentista.
-La CUP recela de les intencions de Puigdemont.
-Omnium Cultural lamenta la falta de sentit d'estat de Marta Rovira.
-Divisions al govern per qui encarrega les urnes.
-El número dos del PDECat: "Si el procés acaba malament, presentem un candidat autonomista”.
-El govern estudia crear una borsa d’aturats per fer possible el referèndum.
-La Sra. Forcadell demana el suport del poble gitano per l’autodeterminació del poble de Catalunya.
-Eurodiputats independentistes voten amb l’extrema dreta europea solidaritzant-se amb el dret a decidir… dels gibraltarenys.
-Rufian, heroi del procés.
-Pascal diu que només el PDECAT entén Catalunya (“Som l'únic partit que entén les necessitats d'Arnes, Figueres o Manresa”).
-Puigdemont demana a l’olimpisme ser escoltats.
-La CUP dubta de Puigdemont.
-Puigdemont diu que hem de deixar de pensar en clau de colònia.
-Omnium gira a l’esquerra.
-El president de la comissió del referèndum anuncia a TV3 un gran acte de suport internacional.
-El sopar dels tres consellers d’ERC que inquieta al PDeCat.
-El PDeCat acusa ERC de gravar la conversa de Bonvehí.
-Puigdemont i Junqueras es pregunten per què Madrid no pot fer com Londres.
És com EL Mundo Today ("Un vasco es operado con anestesia") o el diari xilè The Clinic, però amb notícies de veritat. Si el programa Polònia s’estalviés el sou dels actors (ho sento Queco) i posés els personatges de veritat dient les coses que diuen de veritat, encara faria riure més. Llàstima que la tragicomèdia la paguem tots, no només pressupostàriament sinó també amb el cost d’oportunitat de tenir una Catalunya que bada mentre el món canvia al seu voltant.

miércoles, 12 de abril de 2017

Se bajó Ricardo Lagos

Ricardo Lagos anunció su retirada de la carrera por las primarias del centro-izquierda a la presidencia de Chile, tras la decisión del Partido Socialista, el partido histórico de Lagos, de apoyar a otro candidato, el ex-presentador de televisión Guillier. Lagos, de 79 años, basándose en su experiencia como presidente en una ocasión anterior, y en su prestigio como hombre de estado, había trabajado en un detallado programa y era el candidato favorito de numerosos académicos. Sin embargo, no consiguió en los últimos meses despegar en las encuestas, que lo situaban muy por detrás de Guillier, y del candidato de la derecha a las elecciones presidenciales, el también ex-presidente Piñera (la imposibilidad de ser presidente en mandatos consecutivos genera la repetición de candidatos al cabo de unos años, dejando una cierta sensación de déja vu). Es triste que el centro-izquierda tenga que recurrir a un ex-presentador de televisión en lugar de a un político substancial. Un amigo mío chileno conocedor de los medios de comunicación españoles me dijo que Guillier era más Matías Prats que Iñaki Gabilondo, o sea que no está claro ni siquiera que tenga unos valores muy claros de izquierdas. Ha predominado el pánico a corto plazo sobre la visión a más largo plazo, que por supuesto también hubiera sido mejor perseguida con un candidato algo más joven que Lagos. Entre la opinión pública chilena domina la crítica al pasado reciente de gobiernos de centro-izquierda, a pesar de que Chile está mucho mejor que sus vecinos en casi todos los órdenes en gran parte gracias a la buena labor de los gobiernos de centro-izquierda en las últimas décadas. Quizás veremos a Ricardo Lagos hacer como Hillary Clinton el otro día, que dijo que a partir de ahora pensaba dedicarse a promover liderazgos políticos de mujeres jóvenes. Hillary: quizás había que haberlo hecho antes. Será interesante ver cómo evoluciona la política chilena, donde la amplísima coalición de centro-izquierda, que desde los tiempos de la dictadura agrupaba a socialistas y democristianos (y que en la última presidencia se amplió a los comunistas), tiene grandes dificultades para mantener su cohesión mientras a su izquierda crece una coalición más izquierdista que se inspira en el grupo español "Podemos". Sin un centro-izquierda fuerte y solvente, Chile podría caer en la polarización entre una derecha oligárquica y una izquierda populista.

domingo, 9 de abril de 2017

La robotización y los partidos políticos

Hace unos días un sociólogo español escribió un artículo bien polémico diciendo que le parecía preocupante que los militantes del PSOE tuvieran en sus manos decisiones que afectan al conjunto de la democracia española. Quizás le parecería menos preocupante si hubiera tomado en algún momento de su vida la decisión de afiliarse al socialismo, y así ahora podría compartir con muchos de nosotros la decisión de elegir un nuevo liderazgo que, efectivamente, será importante para la democracia española. Pero no se afiliará porque vende más ir de intelectual independiente (aunque creo que algunos militantes somos más independientes que él u otros como él) y porque también dijo que cree que los partidos de militantes desaparecerán con los cambios tecnológicos que se están viviendo. El ejemplo que puso, sin embargo, era desafortunado, ya que dijo que con los militantes de los partidos pasaría como con los empleados de banca con los cajeros automáticos. En realidad, desde la aparición de los cajeros automáticos, el empleo en el sector bancario ha aumentado, según el economista norteamericano David Autor. La diferencia es que los trabajadores hacen cosas distintas que las que hacían antes del cambio tecnológico. Con los militantes de los partidos pasa algo parecido: hoy pegan menos carteles, ensobran menos, reparten menos octavillas, pero están más activos en las redes sociales y tienen que operar en un contexto más competitivo. Aquellos partidos que sepan adaptarse al cambio tecnológico mejor, y que sepan ofrecer mejor personal y mejores políticas públicas a la ciudadanía, tendrán más éxito. Los cambios tecnológicos ofrecen grandes oportunidades por ejemplo de formación y comunicación con otros partidos o movimientos políticos de otras latitudes, aunque también es verdad que presentan amenazas, como el efecto túnel de estar siempre discutiendo con los mismos en redes de twitter, Facebook o WhatsApp autorreferenciales. Yo no creo que los partidos de militantes vayan a desaparecer con los cambios tecnológicos, como no creo que el empleo vaya a desaparecer con los robots. Pero los partidos de militantes, como el empleo, cambiarán mucho, y quienes se adapten mejor a los cambios triunfarán. El fordismo organizativo ha acabado, pero la militancia política no. Los partidos seguirán necesitando militantes, y estructuras, y cuadros. Y necesitarán propuestas políticas atractivas y coherentes. Si Macron, un candidato sin partido, gana en Francia, necesitará un partido nuevo o basarse en partidos existentes, para poder gobernar. Es tentador ofrecer un liderazgo y nada más, pero creo que precisamente porque la tecnología permite informarse mejor y buscar alternativas, mucha gente no se va a conformar con eso: van a exigir equipos y propuestas coherentes, o sea, partidos. He leído a otro intelectual a quien le parecía normal que un nuevo partido tuviera un liderazgo fuerte y a la vez le parecía normal que ese nuevo partido, supuestamente de izquierdas, no se definiera sobre el "tema de Europa" (aunque sí que se pretendía definir diciendo que quería una república catalana en una España plurinacional y con un referéndum de autodeterminación, menudo lío). No sé si cualquiera que gracias a las redes sepa lo que piensa Daniel Cohn-Bendit, o haya oído hablar del Manifiesto de Ventotene, se va a tragar semejantes incongruencias. Pero hoy no podremos regular el cambio tecnológico, ni combatir los paraísos fiscales, ni frenar el cambio climático, ni estabilizar la economía, sin más y mejor Europa. No hay varios ejes, amigos sociólogos y politólogos: hay una sola sociedad que hay que gobernar democráticamente. Una cosa es preocuparse por el impacto de la robotización en los partidos, y otra hacer un partido de robots. No tengo grandes esperanzas de que en las elecciones a la secretaría general del PSOE se vaya a hablar mucho de las propuestas que elaboramos hace poco en el marco de la Fundación Rafael Campalans sobre reformas de los partidos: si tuvieron ya poco eco en las muy pacíficas "primarias" del PSC, me imagino que tendrán menos eco todavía en las del PSOE, donde parece que predomina todavía más la brocha gorda. Pero eso no significa que no tengan cierto valor.

viernes, 7 de abril de 2017

Què ha canviat a Catalunya els últims dos anys?

És inevitable a Catalunya tenir una pesada sensació de dejà vu amb tota la previsible seqüència de referèndum frustrat i noves eleccions, com ja va passar entre 2014 i 2015. Mentrestant a més, malgrat les obscures prediccions de xoc de trens, resulta que els trens no acaben mai de xocar, la qual cosa és comprensible i d'agraïr, donat que la inmensa majoria de la ciutadania no té cap ganes de viure cap xoc de trens. Mentrestant l'economia catalana es va recuperant de la crisi, segueix rebent turistes i segueix molt ben integrada en l'economia espanyola, venent un de cada dos euros exportats al mercat espanyol, amb les nostres grans empreses, financeres o no, totalment volcades i integrades en la realitat econòmica peninsular. Mentrestant, ningú seriós es creu que Catalunya s'hagi d'independentitzar, sigui el que sigui el que això significa. Ja fa anys que cap autoritat internacional no rep els dirigents del govern català: no és cap novetat. I en els darrers anys la força electoral independentista s'ha mantingut estancada en un nivell alt, però no hegemònic, i dividit entre un gruix que almenys oficialment diu que és europeïsta, i una minoria radical i anticapitalista (tot i que d'un anti-capitalisme selectiu) que crema banderes europees i vol fer-nos sortir de la Unió Europea. Però realment no ha canviat res en aquests dos darrers anys? Jo crec que hi ha hagut un canvi molt important, que afecta al moviment independentista, i aquest canvi important s'ha produit no a Catalunya directament, sino en l'escena internacional. Em refereixo al terratrèmol internacional que han suposat la victòria de Trump i la victòria del Brexit en el referèndum de juny de l'any passat. Sobretot aquest darrer té implicacions molt profundes per al projecte independentista, però també la victòria de Trump (encara que sembla que els checks and balances estan funcionant suficientment bé de moment). La majoria de governs i de partits responsables d'Europa s'han fet càrrec del perill que suposen els moviments nacional-populistes, dels riscos (per l'economia, per la democràcia i per la convivència) de celebrar referèndums basats en emocions i mentides. Els que lluitem per un món basat en el diàleg i la integració democràtica que ofereixi alternatives als sobiranismes locals i a l'estat-nació avui tenim molts més aliats. És clar que l'ascens dels nacional populistes també dóna una gran oportunitat als secessionistes de territoris rics. Trump, Putin i el Brexit són complements estratègics de l'independentisme català, per exemple. Els nostres sobiranistes poden esforçar-se per dir-nos que ells no tenen res a veure amb el populisme (també Berlusconi diu ara que ell és la millor garantia contra el populisme), però la veritat és que són personatges i partits propers al nacional-populisme els únics que de tant en tant es mostren solidaris amb el "procés". I és normal que així sigui, perquè es complementen. Si Europa salta pels aires (com els hi agradaria a Putin, Trump i Le Pen), els independentistes catalans i d'altres territoris rics tindran més possibilitats de fer realitat els seus plans. I si algun estat membre de la Unió Europea es disgregués, això seria una fantàstica notícia per aquells que volen una Europa dèbil i dividida. La presa de consciència de la complementarietat estratègica entre independentisme català i nacional-populismes internacionals (més enllà de les discrepàncies ideològiques i culturals entre aquests diferents moviments, que hi són), és el que diferencia la Catalunya d'avui de la Catalunya de fa dos anys. L'intent processista de fer marxa enrera i passar del full de ruta de la proclamació pel broc gros a la reivindicació d'un referèndum d'autodeterminació pactat no té previsions de ser exitós en aquest nou context. L'Europa seriosa desconfia més que mai dels referèndums. Incloc a l'Europa seriosa els líders de l'esquerra que sempre han apostat per l'europeïsme, com Daniel Cohn-Bendit. No és d'estranyar que quan els promotors del referèndum vagin a llocs com Euskadi fins i tot els nacionalistes moderats els rebin amb poques ganes, i que sigui d'un líder com Otegi de qui rebin més suport. També rebran gran suport dels "Autèntics Finlandesos", de la Lliga Nord i de Wilders. És hora de passar del referèndum acordat a l'acord referendat. El penalti del referèndum acordat ja l'han xutat, i l'han fallat. Però aquest desempat no és el d'una ronda eliminatòria. Això és un torneig que no s'acabarà mai. Però que podrà evolucionar cap a una època de millor govern quan prenguem consciència que només amb un gran acord federal es poden adaptar les nostres institucions als grans reptes d'un món interconnectat.

sábado, 1 de abril de 2017

El Foro de la Economía del Agua, el próximo miércoles en Barcelona

El próximo miércoles tendrá lugar en Barcelona el IV Foro de la Economía del Agua. El programa es muy atractivo, para los economistas expertos en regulación sobre todo por la presencia de Jean Tirole, Premio Nobel de Economía en 2014. Los anteriores tuvieron lugar en Madrid y yo tuve ocasión de participar en el tercero: se puede encontrar más información aquí. Para crear ambiente de cara al cuarto, escribí un post en el blog del foro, hablando de una intervención que creo importante, y que tuvo lugar en uno de los foros anteriores, la del premio Nobel de Economía, George Akerlof. Entre otras cosas, digo en este post lo siguiente: "El público debe entender que el agua es un recurso escaso en el sentido de consentir usos alternativos que compiten entre sí, pero que se entienda no es automático. Cuando las personas consumen agua, no son conscientes de las implicaciones de ese consumo en el espacio y el tiempo, sólo lo serán si se les ayuda a crearse las “historias” adecuadas. La narrativa, el relato que se ofrezca a la ciudadanía, debe según Akerlof en primer lugar dejar constancia de la existencia de un grave problema de escasez localizada. Y en segundo lugar debe facilitar la solución adecuada a este problema de escasez. Nótese que para que el relato sea socialmente aceptable debe ser consistente con normas sociales arraigadas respecto de lo que son procesos justos. En este sentido, la política y la regulación del agua deben partir de la base de que será muy difícil separar cuestiones de eficiencia respeto de cuestiones de equidad." En el foro hablarán expertos que saben mucho más de economía del agua que yo, sobre todo Gonzalo Delacámara, director académico del Foro, que ha escrito cosas tan interesantes como esta en otro post: "Por otro lado, hay un debate público, que se beneficiaría de criterios más racionales, sobre el modelo de gestión. La evidencia internacional muestra que no es tan relevante la distinción entre público y privado como las garantías para la gestión equitativa y eficiente. En relación a este tema surgen numerosos interrogantes: ¿ayudan las posiciones apriorísticas para predeterminar la titularidad de las empresas de servicios de agua? ¿Cuál es la escala a la que estos servicios se prestarían mejor? ¿Qué clase de regulador a nivel nacional sería necesario?
Ver lo invisible, a partir de mejor información y de mayor capacidad de análisis, genera una mayor demanda de buena información y de transparencia. Igualmente, induce cambios en el comportamiento de los usuarios del agua. Por último, favorece la innovación: ofrecer nuevas respuestas a viejos problemas. Sin embargo, para ver lo invisible en relación al agua hace falta más que una cámara Schlieren: es imprescindible superar barreras administrativas, coordinar políticas, abandonar sesgos sectoriales, favorecer enfoques interdisciplinares, diseñar mejores incentivos y poner el bienestar de los ciudadanos como anclaje de los objetivos de alianzas entre la sociedad civil, el sector público y el sector privado". Ningún interesado en economía de la regulación o en el sector del agua, sobre todo si está por Barcelona el miércoles, debería perderse este importante evento.

domingo, 26 de marzo de 2017

Las élites locales creen que el europeísmo es elitista

Es frecuente leer o escuchar de nuestras élites mediáticas que el europeísmo es elitista (algunos decían "globalista", antes de que del término se apoderase Donald Trump), que no conecta con la gente corriente. Yo veo en este discurso falso e interesado una forma de intentar combatir la pérdida de cuota de mercado. Nuestras élites locales, sean catalanas o españolas, serán élites en Cataluña o en España, pero en el contexto europeo la inmensa mayoría no son absolutamente nadie. Por el contrario, lejos de ser elitista, el proyecto europeo es en algunos de sus mejores aspectos un instrumento que tiene la gente corriente para protegerse de sus propias élites nacionales o locales, ya sea en las cláusulas suelo, en la reforma laboral o en la política de defensa de los consumidores frente a los monopolios. No digamos por la garantía de paz y libertad que supone, y por la suerte que tienen nuestros jóvenes de ir a trabajar o a estudiar al extranjero con todos los derechos cuando tantos de nuestros adultos endogámicos les cierran el paso. Nuestras élites siguen en debates que no tendrían ningún sentido si fuéramos conscientes de que Europa los hace irrelevantes. Quienes discuten si la "República" tiene que ser catalana o española olvidan que ya hay una tercera república en marcha, y que esta sólo puede ser Europa. Quienes quieren una federación ibérica olvidan que ésta ya está también en marcha, y que se llama federación europea, gracias a la cual la frontera entre Portugal y España hace años que desapareció. Nuestras élites locales hablan de la Liga nacional y de la Copa del Rey, cuando hace ya años que sabemos que lo importante es la Champions League, y que ésta debería ser más importante todavía, y convertirse en una superliga europea donde se multiplicara por cinco el número de partidos realmente excitantes y equilibrados. Claro que entonces tantas tertulias locales y tantos "pedrerols" quedarían marginados y en ridículo. Y si fuéramos conscientes de que nuestra realidad y nuestro destino son Europa la gente dejaría de perder el tiempo y de ponerse de mal humor viendo nuestras absurdas tertulias y debates localistas. Nuestros jóvenes van a construir el Estado federal europeo, y esto va a enviar merecidamente a la calle a nuestras élites locales y nacionales.

viernes, 24 de marzo de 2017

Economia catalana: una perspectiva federal

L'altre dia vaig participar en una xerrada a Sant Sadurní d'Anoia sobre el present i futur de l'economia catalana en una perspectiva federal (l'arxiu de la meva presentació incloent referències bibliogràfiques es pot trobar en aquesta pàgina web). Catalunya és una economia oberta integrada a Espanya, la UE i la zona euro, que ha resistit millor que altres la crisi gràcies a la seva base industrial exportadora. La força i el potencial de l’economia catalana tenen el seu punt més fort en la transformació de la ciutat de Barcelona, i la seva progressiva integració en una megaregió europea. Catalunya comparteix problemes amb altres economies desenvolupades: crisi immobiliària, endeutament, atur, corrupció, augment de les desigualtats resultat del mercat, transformacions profundes del mercat laboral. Si descartem tornar a un passat d’una Espanya aïllada, centralitzada i uniforme, a grans trets la societat catalana té tres ofertes econòmiques sobre la taula. Aquestes tres ofertes són tres formes diferents de resoldre el trilema de Rodrik: entre globalització, estat-nació i política democràtica, només en podem triar dos, els tres alhora són incompatibles.
Opció 1: estat-nació i democràcia. En una opció moderada, seria que Catalunya fós un estat-nació que manté la seva sobirania en un món on es freni la globalització. En una opció radical, seria l’opció de la CUP: “independència per canviar-ho tot” (sortir d’Espanya, de la UE i del comerç internacional, practicar formes de democràcia radical comunitària).
Opció 2: estat-nació i globalització. Seria l’opció d’alguns economistes del “Grup Wilson” recolzada en les tesis d’Alesina i Spolaore sobre les petites nacions exitoses en la globalització. En una perspectiva liberal, les nacions competeixen en un món globalitzat per atreure factors de producció, pressionant els impostos i les regulacions a la baixa. Ja ho diu Oriol Junqueras: “un món millor per als nostres”. En una visió reaccionària, “el món ens roba” (Donald Trump).
Opció 3 (per a mi, la primera): globalització i democràcia. La globalització s’ha de governar amb l’objectiu del creixement inclusiu sostenible, d’un nou contracte social, però per a fer-ho cal renunciar en bona part a la sobirania de l’estat-nació i cedir-la a nivells democràtics superiors. És l’única forma d’aconseguir avenços tangibles en problemes globals com les migracions i els refugiats, el canvi climàtic o els paradisos fiscals i la concentració creixent de la riquesa a nivell internacional. És una opció coherent amb valors ètics universalistes i amb la consideració de comunitats humanes cada vegada més àmplies. A Europa vol dir una UE federal, i un marc institucional flexible a grans trets comparable a les jurisdiccions funcionals solapades de l’economista suís Bruno Frey, que permetin practicar ambicioses polítiques de pre-distribució i re-distribució. Catalunya té en aquest context un enorme potencial sobre la base de l’assolit les darreres dècades. Ha d’impulsar el creixement de la seva megaregió i la seva connexió amb l’economia espanyola, europea i global: necessita aliats per impulsar les grans infrastructures de connexió. L’economia mundial no és un joc de suma zero: a Catalunya li interessa que als seus clients els hi vagi bé. Ha de generar externalitats positives que augmentin la productivitat i permetin crear ocupació i assolir salaris més elevats. Ha d’aprofundir en estratègies de creixement inclusiu i sotenible, com gestionar millor el turisme, o aturar la segregació educativa. Per tant, hi ha altres opcions, però la d'un federalisme avançat és la millor, i la que cada vegada més rep suports significatius, com ahir de l'economista Ramon Marimon per una banda (sembla que els seus amics del Grup Wilson no el convencen) i la de nombrosos responsables de think tanks espanyols i catalans que van signar un article conjunt a favor d'una federació europea, i que demostren com ja va passar la setmana passada que els federalistes més enllà de l'Ebre no sols abunden, sinó que cada vegada es fan sentir més.
En el diàleg posterior a la presentació de Sant Sadurní, algú em va dir que li semblava molt bé però una mica utòpic. Però en Joan Trullén, que em va acompanyar, i que en sap molt més que jo d'economia catalana, va recordar que no seria la primera vegada que Catalunya ha contribuit molt exitosament a projectes on s'ha crescut econòmicament, ha millorat la igualtat i s'ha enfortit la democràcia, i va posar com exemples la transició democràtica i la transformació de la ciutat de Barcelona.

domingo, 19 de marzo de 2017

És envejable avui la democràcia britànica?

El conseller del govern català Romeva, fracassat en els seus intents de buscar aliats internacionals del procés, acostuma a dir que la democràcia espanyola hauria d'aprendre de la britànica. Segurament en un caos com el britànic actual el conseller tindria més èxit en les seves gestions. Sens dubte es refereix a la successió de referèndums que ve esquinçant el Regne Unit per obra i gràcia dels líders del seu Partit Conservador. El referèndum d'Escòcia al 2014 no va servir per assolir la secessió, però sí per expulsar l'esquerra del mapa polític escocès en les següents eleccions, i per regalar tot l'escenari a les forces nacionalistes. El referèndum del Brexit de 2016 va ser guanyat pels pèls pels partidaris de sortir de la Unió Europea, malgrat que a Irlanda del Nord, a Escòcia i a la ciutat de Londres guanyaven els partidaris de continuar a dintre. El referèndum va tenir lloc en un clima de divisió social que va incloure l'assassinat d'una diputada laborista, i va estar presidit per les mentides, posteriorment reconegudes, dels partidaris de sortir. Els atacs racistes just després del referèndum van augmentar de forma notable i, encara que els guanyadors porten ja nou mesos sense saber com administrar la seva victòria pírrica, han aconseguit que avui la política británica estigui dirigida per personatges estrambòtics com el ministre d'Afers Estrangers Boris Johnson. L'estela del Brexit va servir per donar ales als encara més perillosos populistes nordamericans, que van aconseguir guanyar les eleccions als Estats Units, introduint uns elements d'inestabilitat internacional perillosíssims. La victòria dels partidaris del Brexit ha posat en perill els acords de pau d'Irlanda del Nord, amb la perspectiva de recrear una frontera dura a la illa del costat. Els acords de pau es basaven en la pertinença tant d'Irlanda com del Regne Unit a la Unió Europea, i en un consens intern i extern finalment refrendat, consensos que avui corren el risc de saltar pels aires. Irlanda del Nord podria demanar un referèndum de reunificació amb Irlanda, que podrien guanyar els republicans pel pèls, i després els unionistes podrien demanar un referèndum per escindir els seus pobles i barris (la "voluntat del poble"), fins a degenerar en una situació de tanques i "check points" semblant a la de Palestina i Israel (un model molt admirat també pels independentistes catalans). Mentrestant, els nacionalistes escocesos tornen a demanar un referèndum, sense saber si serien ells mateixos admesos a la Unió Europea, pel rebuig entre altres del govern espanyol. El Regne Unit i tots els seus territoris estan doncs atrapats en la incertesa i el caos més absoluts, en una crisi institucional que no es resoldrà fins que no acabi la negociació amb la Unió Europea, si és que aquesta acaba d'alguna manera. L'única cosa que segueix sent admirable en la democràcia britànica és la televisió, tant la pública com la privada, on per cert el conseller Romeva ja s'ha endut més d'una rebregada que seria impensable en els mitjans de comunicació catalans.

viernes, 17 de marzo de 2017

Federalistas españoles que quieren compartir un mundo mejor

Ayer tuvo lugar en Madrid un fantástico acto de apoyo a la recaudación de fondos para el documental "Federal", dirigido por Albert Solé. Desmintiendo categóricamente el tópico estereotipado y despreciativo de que "no hay federalistas más allá del Ebro", que a veces se escucha en Cataluña, estuvieron en este acto:
-Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid.
-Ignacio Fernández Toxo, secretario general de Comisiones Obreras.
-Gloria Elizo (Podemos), vice-presidenta del Congreso.
-Elena Valenciano y Jonás Fernández, eurodiputados del PSOE.
-Gregorio Cámara, portavoz del PSOE en la Comisión constitucional del Congreso.
-Nicolás Sartorius, vice-presidente de la Fundación Alternativas y fundador de Comisiones Obreras.
-Cristina Almeida, abogada.
-Margarita Robles, diputada independiente en el Grupo Socialista.
-Juan Miguel Hernández León, presidente del Círculo de Bellas Artes.
-Antonio Hernández Rodicio, director de la Cadena Ser.
-Marisa Calés, directora de la Fundación Canadá.
-Alberto López Basaguren, profesor de la Universidad del País Vasco y uno de los expertos constitucionalistas más prestigiosos de España y Europa.
-Alain Cuenca, profesor de la Universidad de Zaragoza y uno de los principales expertos en financiación territorial.
Como se puede comprobar, no se trata de personas insignificantes o excéntricas, sino personas representativas de millones de votantes, ciudadanas y ciudadanos. Me dejo nombres, porque mi memoria no es prodigiosa y porque no conozco a todo el mundo. También nos acompañaron personas catalanas con lazos o trabajo en Madrid, como el arquitecto Jordi Ludevid, el ex-fiscal anti-corrupción Carlos Jiménez Villarejo, el ex-presidente del Parlamento Europeo Josep Borrell, las diputadas Meritxell Batet, Mercè Perea y Lídia Guinart, o la representante del PSC en la Comisión Gestora del PSOE Tere Cunillera. Los federalistas no estamos solos, tenemos muchos y sólidos aliados. La semana que viene muchos de ellos se unirán con miles de aliados europeos en la manifestación federalista de Roma del 25 de Marzo. Cualquier proyecto de organización de la convivencia y del gobierno en el siglo XXI debe tejer sólidas alianzas y ser ampliamente compartido. La idea federal tiene alianzas y es compartida por muchísima gente, aparte de ser el único punto de encuentro posible entre personas que tienen ideas distintas y que deben convivir. Todas estas personas federalistas queremos un mundo mejor, y queremos compartirlo. Lo contrario de quienes dicen que quieren un mundo mejor "para los nuestros" (no lo dijo Trump; lean esta noticia incluyendo el recuadro y verán quien lo dijo).

martes, 14 de marzo de 2017

No és broma: Vicent Sanchís, nou director de TV3

A Catalunya podria haver-hi una legislació que impedís al govern o a la majoria de torn decidir unilateralment els responsables dels mitjans públics de comunicació. L'actual majoria a Catalunya, amb la corresponsabilitat de persones que en el passat havien militat a l'esquerra (quin paperot, Lluís Llach), no ho ha volgut així. A l'hora de triar una persona per dirigir la televisió pública catalana, podien haver triat algun expert en tecnologia, o alguna persona experta en documentals, o en produccions pròpies, o en programes culturals, o fins i tot en retransmissions esportives, que són part important d'una televisió pública al segle XXI. Però han preferit triar una persona experta en informació política, que és una petita part del que fa o hauria de fer una televisió pública. Posats a triar una persona experta en informació política, podien haver triat a una persona amb prestigi professional, o amb experiència o formació internacional. Però no: han triat a un tertulià sectari, conegut pels insults que ha pronunciat contra diferents forces polítiques. La persona triada, el periodista Vicent Sanchís, es caracteritza sobretot per la seva fe independentista i per la seva lleialtat a un sector de l'independentisme, hereu de l'avui jutjat Lluís Prenafeta. És com si posessin a Jiménez Losantos al capdavant de TVE, o com si posessin a Lance Armstrong al capdavant de l'Agència Mundial Antidopatge. Davant de les crítiques generalitzades al sectarisme de TV3, i davant del continu descens de l'audiència (amb risc a llarg termini per a la situació social de la llengua catalana), l'actual majoria política a Catalunya ha decidit doblar l'aposta, i davant del silenci dels estaquirots antigament progressistes que fan d'escolanets acompanyants, han decidit reblar el clau del desprestigi de la televisió pública, que és també el desprestigi de les nostres institucions col·lectives. Noti's que Catalunya té sobirania total per fer la televisió pública que vulgui. Què n'hem fet d'aquesta sobirania? Posar-la al servei d'una part de la població, però en contra de l'interès general i en particular en contra de consolidar l'ús social de la llengua catalana, i a més en mans d'un subjecte que la representa indignament, aquesta part de la població. Tot acompanyat d'una retòrica insuportable de defensa de la democràcia. Quan perquè poguem parlar realment de democràcia s'haurien de donar una sèrie de requisits que avui amb prou feines es donen a Catalunya, com acaba d'explicar molt bé l'historiador Josep Maria Fradera. I acompanyat d'una crítica amb regust xenofòbic a la democràcia "espanyola," com si nosaltres poguéssim repartir lliçons, i com si no fós gràcies a la Constitució espanyola i a la nostra pertinença a la Unió Europea (i no gràcies a nosaltres mateixos sols) que avui els nostres drets civils estan protegits, malgrat les temptacions oportunistes i totalitàries dels nostres patriotes. Visca Catalunya lliure.

domingo, 12 de marzo de 2017

El libro de todos nosotros

He terminado de leer el último libro de Javier Cercas, "El monarca de las sombras". Me añado a todos los elogios de Salvador Oliva en su comentario en el Quadern, el suplemento en lengua catalana del diario El País (que nadie debería perderse, incluyendo a algún pariente catalán que tengo en Asturias -está on line). El mensaje de fondo, la técnica narrativa, el uso del lenguaje, todo en él alcanza unos niveles de perfección difícilmente igualables, en mi modesta opinión como lector. Combina capítulos donde un historiador objetivo narra fruto de una minuciosa investigación lo que sabemos de lo que ocurrió, como un notario (aunque con mucha más gracia), con capítulos sobre la historia del propio Cercas en primera persona narrando cómo fue reconstruyendo la historia de su tío falangista muerto en la Guerra Civil, en la batalla del Ebro, que en realidad es la historia de su familia y de él mismo. Tantos en España queremos escribir libros parecidos, o deberíamos querer hacerlo. Yo debería escribir un libro sobre mi abuelo (que parece que físicamente era igual que yo), o mis hermanos y mis primos deberían hacerlo; y no serían el mismo libro, porque la historia de nuestros ancestros se encarna de forma distinta en cada uno de nosotros. Pero hay tantos españoles que son como yo, y como mis hermanos y mis primos. Pero ha tenido que ser Javier Cercas quien lo hiciera, porque una cosa es querer escribir un libro y otra muy distinta es escribirlo, y que te salga bien. Me quedaba la duda de si Javier Cercas se hubiera decidido a escribir el libro si tras investigar sobre su tío hubiera descubierto a un personaje peor que el que encontró, pero mi mujer (que también tiene sus ancestros, en otro país con pasado de luces y sombras, como todos) me ha sacado de dudas: los ancestros son como todos, con claroscuros: nadie, o sólo unos pocos, son el demonio encarnado como Franco, Hitler o Pinochet. Del libro de Cercas me ha interesado por razones interesadas el rol de su primo Alejandro Cercas (no sabía que era su primo), militante y dirigente socialista que afirma en el libro haberse metido en política por razones relacionadas con la Guerra Civil. Yo no me metí en política por este tipo de razones (que yo sepa), pero mi abuela sí que se llevó una decepción, por razones relacionadas con la Guerra Civil, cuando supo que yo me había metido en política (aunque sólo me lo dijo a medias). Gracias, Javier (y trasládale por favor mi gratitud a Blanquita).

viernes, 10 de marzo de 2017

On són els "crítics"?

Sorprèn que alguns que abans s'enorgullien de ser els "crítics" del PSC ara no aixequin la seva veu per demanar explicacions al Lance Armstrong de la política catalana, Artur Mas. Armstrong és aquell ciclista que va guanyar 7 vegades el Tour de França davant de les sospites generalitzades de dopatge, i que anava fent declaracions desafiants dient que ell estava net com una patena, fins que al cap de molt anys es va veure obligat a confessar davant de l'insuportable pes de l'evidència. A Artur Mas i els dirigents de Convergència els correspon la presumpció d'innocència, però jutges i fiscals de diferents instàncies (incloent un modest professional independent del Vendrell) han vist com les seves sospites (i les de Pasqual Maragall, ampliades en un punt percentual) es veuen confirmades per dos testimonis de primera mà, els senyors Montull i Millet. Els suposats valents que van passar de l'executiva del PSC als càrrecs de Junt pel Sí amb gran rapidesa, ressò mediàtic i aparent coratge (tot i que havien de ser blogs ultraminoritaris els que denunciessin quan hi havia casos de corrupció i no ells) avui callen sorollosament davant de la indecència de Mas. Per descomptat l'acusació es pot fer extensiva a Raül Romeva i altres persones procedents de l'esquerra que avui no tenen inconvenient a acceptar càrrecs remunerats monetàriament o no a l'aventura cap al no-res dirigida per Artur Mas. I que callen almenys en públic. I també es pot fer extensiva als seus altaveus mediàtics, que han recolzat aquest procés massiu de distracció col·lectiva sota l'argument primer que l'independentisme era "l'únic" projecte, ara moderat davant de la força de l'evidència a la versió segons la qual és "el primer" projecte. Parem-nos a pensar si en altres moments històrics i en altres llocs que un projecte sigui el principal justifica perdre el sentit crític. Jo poso en dubte que sigui "projecte" i que sigui "el primer". No és un projecte una cosa que no se sap exactament què vol i com vol fer-ho: la independència és la de la versió euro-fòbica de la CUP, la dels alt-lib trumpians i euro-escèptics que descriu Cristian Segura, la dels eurodiputats ociosos -els eurodiputats independentistes no tenen una agenda de reunions gaire carregada- o la de Pilar Rahola? On està "el projecte"? Quins avals internacionals té? Quin serà el nostre prestamista d'últim recurs (ara és el Banc Central Europeu) que ens permetrà seguir treient euros del caixer? I no és el "primer" projecte, perquè és fàcil concebre regles de votació justes i procediments democràtics escrupulosos amb els drets de tohom, on altres projectes poden derrotar el no-projecte del conglomerat independentista. Tot això es pot discutir civilitzadament i seria bo fer-ho, però sisplau primer que alguns demostrin el coratge i l'esperit crític del qual van presumir en algun moment, ara per eliminar la indecència de la política catalana. L'altre dia un columnista deia que a Catalunya era un fet objectiu que tres processos col·lectius de les darreres dècades havien estat exitosos: el retorn del president Tarradellas, la transformació de la ciutat de Barcelona i la construcció d'una administració autonòmica per part de Convergència. És un exemple del que Paul Krugman denuncia com a periodisme falsament equitatiu i que acaba contribuint a societats tolerants amb la indecència. A mi que no em sumin amb el llegat patètic de Convergència i el pujolisme. Em sento molt identificat amb el retorn de Tarradellas i la transformació de Barcelona (jo hi era, com a nen i com a jove, en aquest cas l'últim i més modest dels regidors municipals): no ens posin al mateix paquet. Pujol i Mas són els líders d'una trama il·legal que entre altres activitats es dedica a la política. Tant costa tenir el coratge de denunciar-ho i deixar d'afegir-se als seus plans de distracció massiva?

miércoles, 8 de marzo de 2017

El abuso de poder de las minorías poderosas

Una de las principales imperfecciones de nuestras democracias es el excesivo poder que permiten tener a minorías grandes y suficientemente motivadas, pero minorías al fin y al cabo. Es útil recordar esto en el Día de la Mujer Trabajadora. Los hombres no somos mayoría y sin embargo las democracias no han impedido que sigamos teniendo enormes privilegios y que nuestras madres, esposas, hermanas, partners y compañeras de trabajo lo tengan más difícil que nosotros. Merecen mucho más apoyo por parte de todos los hombres. Ojalá nuestras hijas lo tengan mejor y vivan en democracias donde gobierne la mayoría de verdad y se respeten los derechos de las minorías. Todos debemos luchar por ello. El problema por supuesto no afecta sólo a las mujeres. Nuestros sistemas democráticos permiten que alguien como Trump sea presidente de Estados Unidos porque el sistema de votación de las primarias de su partido se lo permitió, sin tener la mayoría de los votos en esas primarias, y porque el sistema de votación en la elección presidencial permite ganar la presidencia sin ganar el voto popular (como ocurrió). En el Reino Unido, los partidarios del Brexit han impuesto su agenda al ganar con el 52% de los votos con una participación electoral que permite afirmar que la mayoría no está con ellos (y además no está claro a favor de qué están, aunque sí se sabe en contra de qué están). Amartya Sen en la edición revisada de su libro sobre Elección Social añade el ejemplo del partido nacionalista hindú que gobierna en la India, el cual gracias a las características del sistema electoral, siendo el partido más votado pero no con la mayoría de los votos, controla el Parlamento e impone su visión nacionalista con agresividad vertiendo acusaciones de anti-patriotismo a quien ose criticarles. Es muy necesario impulsar sistemas políticos y electorales que promuevan mayores consensos, mayor uso de la democracia deliberativa, y mayor atención a los intereses no de quien reúna la minoría más movilizada, sino de la gran mayoría. Los sistemas electorales que priman sencillamente la opción más votada deberían irse eliminando en favor de fórmulas como las dos vueltas o la puntuación de todas las alternativas relevantes (por lo menos cuando son pocas y claras), en variantes de lo que se conoce como sistema de Borda. Como decía el recientemente fallecido Kenneth Arrow, ningún sistema es perfecto, pero muchos sistemas electorales actuales dan demasiado peso a quien logra organizar a una minoría poderosa.

domingo, 5 de marzo de 2017

Democràcia a la carta

Malgrat la retòrica, la veritat és que els fets impulsats pels líders del moviment independentista de Catalunya han vingut grinyolant respecte a la democràcia des del primer dia. Avui un editorial de Federalistes d'Esquerres posa en qüestió que els procediments parlamentaris que pretenen seguir estiguin en consonància no només amb la legalitat espanyola o catalana, sinó amb principis universalment assumits provinents del dret romà. Els intents reexits d'amagar un president sortint que es tornava a presentar perquè no hagués de retre comptes, la constant manipulació dels mitjans públics de comunicació, la negativa a sotmetre's a la divisió de poders, i ara els intents (denunciats pel Tribunal de Garanties Estatutàries català) de promoure un referèndum per la via ucraïnesa de l'Est, constitueixen un paquet d'una gravetat insòlita, que fa molt difícil d'entendre que hi hagi persones de passat demòcrata i progressista que encara ho defensin. Suposo que ja és inútil per a algunes d'aquestes persones recordar que hi ha molts exemples de referèndums sense democràcia i de democràcies sense referèndums. Alemanya en diferents èpoques històriques es podria posar com exemple dels dos fenòmens. Però potser valdria la pena posar-los de manifest en quina companyia internacional s'estan quedant. El seu aliat al País Basc és Otegi (o Ibarretxe) i no Urkullu, el seu aliat a Espanya (només per al referèndum) és Pablo Iglesias i no un Ramón Jáuregui o un Ángel Gabilondo. Amb això volen convèncer a la Sra Merkel o a algun líder europeu amb cara i ulls que no sigui de la Lliga Nord o dels Autèntics Finlandesos? Amb pràctiques que els acosten més a Putin i a Le Pen? Només ha faltat que un conegut sociòleg independentista, en nom de la llibertat d'expressió, hagi criticat que les universitats públiques catalanes no s'hagin adherit als "Pactes" successius pel dret a decidir o pel referèndum. No serà que no ho han fet precisament en exercici de la seva llibertat? Diu que a la Universitat no promovem el debat sobre el "procés" perquè tenim un sistema d'incentius espanyol. Jo sóc Professor Agregat (una figura estrictament catalana), he estat acreditat i m'han avaluat positivament dos sexennis de docència i dos de recerca a l'agència catalana de qualitat, i fa segles que només vaig a conferències i trobades acadèmiques internacionals i no espanyoles. Sobre el "procés" i la intel·ligència ja em vaig esplaiar una vegada. I no m'ha semblat d'interès acadèmic parlar a la universitat de l'independentisme català (excepte en un treball amb un estudiant de doctorat), tot i que parlo de qüestions relacionades com l'acció col·lectiva, l'economia pública, la globalització, l'elecció social, les relacions entre economia i política, totes les quals em refermen en les meves posicions federalistes (que exhibeixo en general fora de la universitat). I com jo, centenars de professionals que rebutgen la majoria amb discreció riure les gràcies a un moviment cada vegada més inquietant, encara que se'ns intenti vendre els seus líders com a estadistes cultes, quan també són ex-presentadors de reality shows and una verborrea incontenible (i no una memòria prodigiosa). Aquest sociòleg que critica la nostra passivitat s'emporta un disgust quan cada matí veu el seu campus despoblat d'estelades. Altres hi respirem llibertat.

viernes, 3 de marzo de 2017

L'estratègia dominant és ajudar a Federalistes d'Esquerres

Tothom fa pronòstics i cadascú contesta a la seva manera la pregunta rutinària de "què passarà a Catalunya?", pregunta que crec que és la que més s'ha fet la societat catalana en els darrers 4 anys, mentre les coses anaven passant, una darrera l'altra. En realitat sempre he pensat que la pregunta important és "què passarà a Europa?". Jo sóc de l'opinió que el que passarà és el que ja ha passat, és a dir, una acció continuada d'una part de la societat per controlar la societat catalana (com en altres territoris per controlar altres societats) amb l'excusa d'un suposat pla independentista, pla que en la seva substància no és seriós ni és democràtic ni té aliats internacionals, ni té cap possibilitat de dur-se terme. Però: i si estic equivocat? És a dir, i si sí que és seriós? I si estic infravalorant la capacitat dels dirigents independentistes per dur a terme els seus plans, com altres societats han infravalorat la capacitat d'altres moviments que semblaven excèntrics en altres moments de la història? Al cap i a la fi, els economistes, politòlegs i altres científics socials són molt proclius a equivocar-se a l'hora de fer prediccions, o de no fer-les. De totes maneres, crec que encara que estiguem equivocats alguns en el pronòstic (jo crec que no ho estic, però tampoc no ho descarto del tot), sigui quin sigui el grau de solvència del projecte independentista, l'estratègia dominant de l'esquerra federalista és seguir fent allò que fem i fer-ho millor. El concepte d'estratègia dominant en teoria de jocs és aquella estratègia que dóna uns millors resultats sigui quina sigui l'estratègia triada pels altres participants en el joc, i siguin quines siguin les creences que tenim sobre allò que faran els altres participants. No sempre hi ha una estratègia dominant, sinó que moltes vegades quina és la millor estratègia sí que depèn del que facin els altres (i l'Equilibri de Nash soluciona aquest problema). Però en aquest cas crec que sí que hi ha una estratègia dominant, almenys si ens fixem en el que està fent molta gent. Tant si els dirigents independentistes són més com si són menys solvents, cada vegada més persones, a Tarragona, a Girona, a Lleida, ahir al Maresme, i a tants altres llocs, veuen que la solució és reforçar una entitat que ha acumulat un capital que altres entitats no han acumulat (potser ho faran en el futur, el meu màxim respecte), i aquesta entitat es diu Federalistes d'Esquerres. Així ho han fet molts veterans dirigents locals de l'esquerra que troben un nou motiu per engrescar-se en el compromís col·lectiu, així ho fan molts sindicalistes (sobretot de CCOO, però també de la UGT), com les admirables persones lluitadores de moltes batalles que han creat el grup de l'entitat a Badalona i que han promogut una visita a la tomba de Machado que ha engrescat a la resta de federalistes arreu de Catalunya. Així ho fan nous líders de noves generacions, com la politòloga que ahir va presentar l'acte a Premià, o la que ho va fer fa unes setmanes a Badalona, o els que organitzen la participació catalana (on estàs Diplocat?) a la manifestació europeïsta de Roma del 25 de març. No hi ha res més saludable que canalitzar la indignació cap a una iniciativa estructurada i constructiva. Com es pot ajudar encara més? Doncs com s'ha fet sempre: anant als actes, fent-se membre (federant-se) i implicant-se en la mesura de les possibilitats de cadascú, recolzant des de les xarxes socials, contribuint financerament a campanyes com la del documental FEDERAL -posant diners o si ja ho has fet demanant a altres que ho facin. El combat per la fraternitat serà llarg i no es guanyarà donant cops de pal de cec.

domingo, 26 de febrero de 2017

El partido de más y mejor Europa

Pasé el día de ayer en el Foro de Economía del PSOE, donde se empezó a trabajar en la ponencia económica del próximo congreso socialista coordinada por José Carlos Díez, y en la que participó una importante representación del PSC. La primera constatación que se desprende de pasar unas buenas horas en ese ambiente es que entre los socialistas sigue habiendo algunas de las personas más comprometidas y sensatas de España. Se hicieron numerosas propuestas que ahora habrá que destilar, pero me sorprendió gratamente la convicción de que muchos de los problemas de la sociedad española sólo se resuelven con más y mejor Europa. Sólo podremos recaudar más impuestos, luchar contra el fraude fiscal, impulsar el crecimiento económico, crear más y mejor empleo, gestionar los flujos migratorios, mejorar la productividad, si unimos fuerzas con el resto de conciudadanos y conciudadanas europeas, si desarrollamos una unión fiscal, con un presupuesto digno de este nombre, y unas políticas sociales europeas de salario mínimo, garantías de empleo e inversión en infraestructuras, aparte de seguir desarrollando y consolidando las ya existentes potentes políticas monetarias y de defensa de la competencia. Y sólo podremos contribuir a resolver los grandes problemas de la humanidad, como el cambio climático o la inestabilidad financiera, con una Europa fuerte y unida, el mejor adversario de los nacional-populismos en ascenso, como muestran Hamon y Macron en Francia o Schulz en Alemania. El "partido de Europa" en minúscula, no tiene por qué limitarse a los socialistas, por supuesto que hay europeístas en otros partidos, pero el partido que más ha hecho por el europeísmo en España es el PSOE, y por lo tanto este partido en esta cuestión ha acumulado una credibilidad de la que no anda sobrado en otros temas, y que otros partidos no tienen. Cuando el presidente de la Comisión Gestora del PSOE citó el trilema de Rodrik y dijo que el estado nación estaba obsoleto como marco del contrato social pensé incluso que había una probabilidad elevada de que se hubiera leído "Qué es el federalismo" o por lo menos que hubiera bebido de las mismas fuentes. Que no supiera que el propio Rodrik propone resolver su propio dilema sorprendente y equivocadamente no por la vía de prescindir del estado-nación y sí por la vía de frenar la globalización no se lo reprocho, porque para eso hay que ser un junkie de los blogs de economía anglosajones. Los retos de la nueva revolución digital para el mundo del trabajo sólo se pueden abordar en el contexto de una economía fuerte, de una nueva forma de plantear la solidaridad, que sólo puede venir de más y mejor Europa. Otras fuerzas políticas, teniendo individuos europeístas, nunca se han tomado en serio como colectivos y han sido parte activa en la dimensión europea. Y esa dimensión es la que puede ofrecer una esperanza real, sin engañar a nadie, sin buscar atajos. La España en la Europa del futuro no sólo debe ser una fuente de emigrantes jóvenes, sino una sociedad abierta de donde salgan y vuelvan personas jóvenes, y donde vengan personas jóvenes de otros países durante un tiempo o para siempre, para innovar, emprender, repoblar los pueblos y los territorios. El socialismo en España nos ha puesto en el pasado en esa gran rampa de lanzamiento. Ahora hay que utilizarla.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Independentisme i nacional-populisme internacional: un debat tabú?

El cap de setmana passat es va publicar un post meu al Blog de Federalistes d'Esquerres (FED), il·lustrat amb fotos i eslògans reals de Marine Le Pen i Artur Mas, comparant l'indepententisme català amb altres moviments nacional-populistes, i destacant que també els moviments de resistència a aquests moviments nacional-populistes tenen característiques i reptes compartits. El post va tenir una acollida favorable però no massiva de persones que hi estaven d'acord a les xarxes socials. Però em va sobtar algun comentari aïllat, en el sentit que era "un error" o fins i tot "disparar-se als peus" fer la comparació. En un acte recent a Badalona, un senyor també em va renyar, dient que el moviment independentista català no tenia res a veure amb Trump i amb Le Pen. En el post del blog de FED argumento que tots els moviments nacional-populistes tenen semblances i diferències. Per exemple, l'independentisme català, a diferència d'altres moviments, no expressa xenofòbia majoritàriament respecte a persones de la immigració estrangera, la qual cosa és important. Que l'independentisme català sigui democràtic i no violent (coses importants) no el distingeix de la majoria de moviments nacional-populistes, que també són democràtics i no violents, i també en fan gala. Per exemple, el partit populista d'extrema dreta a Suècia es diu Demòcrates Suecs. Algunes característiques programàtiques i retòriques del moviment independentista català és obvi que s'assemblen a altres moviments nacional-populistes, com entre altres la preferència pels referèndums i l'apel·lació al concepte de les "nacions lliures" o semblants. El polítòleg i ex ministre d'educació espanyol José M. Maravall explicava ahir en un article els perills del populisme, i em costa veure quins dels perills que esmenta no formen part de l'ADN almenys dels líders de l'independentisme català. Com dic en el post esmentat, el debat és acceptat fins i tot per alguns independentistes (ja siguin oficials o crítics), que estan a la defensiva en aquest sentit. Per què els federalistes no hem d'entrar en aquest debat? Perquè no ens hem d'enemistar amb els independentistes? Jo intento mantenir les amistats, però no al preu de la meva llibertat de consciència i d'expressió. A més crec que hi ha un malentès, basat en pensar que la majoria de nacional-populistes són feixistes. No ho són. Jo no sé aquestes persones que em critiquen per entrar en aquest debat, però jo veig força la televisió estrangera, i procuro no perdre'm cap entrevista amb Marine Le Pen, Geert Wilders, Nigel Farage o Donald Trump i els seus escolanets. I són persones que s'escandalitzen quan els hi diuen que són racistes, que parlen en nom de la llibertat, de la sobirania, que sempre comencen les entrevistes amb un somriure suau, fins i tot alguns d'ells (sobretot els anglesos, no els trumpians) tenen cert sentit de l'humor. Vull dir que no estem parlant d'un perill imminent de cops d'estat violents, sinó de moviments subtils de manipulació de la democràcia. Tampoc no dic que els líders independentistes siguin els únics que tenen trets comuns amb aquests moviments nacional-populistes. Tenen tics semblants alguns líders polítics d'altres partits, també a Espanya i a Catalunya. Però realment em sembla empobrir el debat pensar que la comparació no s'hagi de fer. L'independentisme català no és igual que altres moviments nacional-populistes, però té bastants aspectes en comú, agradi o no agradi, serveixi per fer amics (o mantenir-los) o no. La societat catalana no és un bolet orbitant fora del planeta Terra, és una societat interconnectada que comparteix tendències amb altres societats del món desenvolupat. El nacional-populisme és una d'elles.

domingo, 19 de febrero de 2017

Razón y emoción en la acción colectiva

Es fácil apelar a la emoción y a la indignación y proponer soluciones aparentemente radicales ante problemas que se arrastran. Otra cosa es apelar a la razón y extraer las consecuencias últimas de una crítica a lo que ocurre y de qué se podría hacer. Por ejemplo, sorprende mucho que algunos líderes independentistas catalanes se sumen sin ruborizarse a campañas como la del Corredor del Mediterráneo o a la de acoger refugiados. Sin una vocación federal de cooperación con el conjunto de España y el conjunto de Europa, es imposible que alguien escuche a las autoridades catalanas, y difícilmente éstas podrán tener credibilidad alguna en conseguir unas infraestructuras más eficientes para el sur del continente. El Corredor del Mediterráneo, como ha explicado Josep Vicent Boira, es un proyecto europeo ejecutado en parte por España. Algo parecido me parece que ocurre con la chocante participación de consejeros del gobierno catalán, incapaces de ser recibidos en ninguna cancillería o en ningún despacho de la Comisión Europea, en manifestaciones denunciando parálisis en la recepción de refugiados. La política de refugiados requiere un cambio hacia una política federal europea de refugiados a la que Cataluña por supuesto puede contribuir, siempre que recupere una vocación federal que tuvo en tiempos de los Juegos Olímpicos de Barcelona, por ejemplo. El último libro de Javier Cercas, El Monarca de las Sombras, cuya lectura he comenzado, va acompañado de una joya de entrevista con el autor donde explica que la sentimentalidad de algunos líderes de hoy le recuerda los encendidos discursos de José Antonio Primo de Rivera, que eran muy eficaces para enardecer a las masas en las España de los años 1930. Por supuesto, apelar a la razón no significa dejar al nacional-populismo el monopolio de las emociones, pero eso no nos impide recordar cuáles son las consecuencias últimas de apelar a la razón. Quizás una vía para hacerlo sin permitir que otros monopolicen las emociones sea apelar a un uso más eficaz de narrativas convincentes, como argumentan en sus trabajos los economistas norteamericanos (laureados con el premio Nobel) Shiller y Akerlof. Si vamos diciendo que el federalismo es una mera cuestión territorial, no me extraña que otros monopolicen las emociones.



viernes, 17 de febrero de 2017

El federalisme és inevitable

Ahir vam fer un fantàstic acte de presentació del llibre "Qué es el federalismo" a la Cooperativa Obrera de Tarragona, un lloc molt apropriat per recordar que al llarg de la història contemporània de Catalunya la classe obrera ha recolzat massivament el federalisme. Vam tenir un debat molt interessant, en presència de les forces vives de l'esquerra tarragonina, on el presentador de l'acte, l'advocat Paco Zapater, ens va recordar una frase que diu Joan Botella en el llibre: "el federalisme és inevitable". Així és, i cada vegada més gent ho reconeix, davant de la paràlisi a què condueixen tant el centralisme com el mite de l'estat nació. Cada vegada són més els "convergents" que busquen una forma d'escapar-se del laberint en què s'han ficat, i fins i tot Artur Mas reclama una "proposta intermitja des de l'Estat". Seria un gest humanitari, encara que immerescut, respondre al crit de desesperació de l'hereu polític de la familia Pujol. Però la sortida real és una evolució federal d'Espanya i Europa, que no és una proposta intermitja, sinó molt més ambiciosa que la independència. I perquè surti bé i permeti avançar ràpidament, i no crei divisió, no ha de ser una proposta d'aquest ens mític anomenat "l'Estat" (en el món real, l'Estat inclou la Generalitat, Sr. Mas), sinó una proposta fruit de la deliberació de totes les forces polítiques que busquin un comú denominador, que inevitablement només pot ser una evolució federal. És hora de passar de la resistència a l'alternativa, i aquesta no la poden liderar els qui ens han conduit a la paràlisi i al risc de retrocés actual (tot i que hi han de participar). Un dels principals obstacles per avançar en les nostres propostes federalistes avui el tenim en els moviments nacional-populistes en ascens en diferents parts del món. Aquests moviments tenen caracterísqtiques pròpies a cada lloc, però comparteixen alguns trets i els col·lectius que ens hi resistim tenim molt a aprendre els uns dels altres. Tots tenim el repte d’oferir una esperança de futur a les clases mitjanes i treballadores. Espanya i Europa han de convergir (des de punts de partença molt diferents) en una democràcia federal multi-nivell que respongui als mateixos ideals, adaptats a les necessitats del segle XXI, pels quals lluitaven els republicans federals de fa 150 anys. Avui el repte prioritari per als federalistes és consolidar la integració a Europa, construir una Unió Europea (un dels grans assoliments de la humanitat, com ha dit recentment el primer ministre canadenc, el federalista Justin Trudeau) i una zona euro amb més harmonia, democràcia i solidaritat. El nostre continent és el principal espai de llibertat i cohesió social del món. El seu retrocés seria no només un retrocés per a tots nosaltres, sinó per a tota la humanitat. Com han comprovat els partidaris del Brexit, que es pensaven que “desconnectar” era com bufar i fer ampolles, ningú està sol. Les panacees són falses vies, però necessitem ambicions viables. Per això, el federalisme no és una proposta “territorial”, sinó una ambiciosa proposta, basada en el pacte, de solidaritat i democràcia en un món interdependent. La majoria de persones que viuen en democràcia al món ho fan ja en federacions, totes elles imperfectes i diverses. A tot arreu els qui abracen els valors del federalisme són majoria, si bé no sempre ho fan explícit o ho expressen amb emotivitat  o entusiasme. Potser ha arribat l’hora de començar a fer-ho. L'inevitable comença a ser urgent.

martes, 14 de febrero de 2017

Democràcia: donar lliçons o aprendre junts

Una de les idees encertades que circul·la en la pedagogia moderna és que el coneixement és dispers i que els professors, més que traslladar uns coneixements que se suposa que tenim a uns alumnes que se suposa que no el tenen, el que hem de fer és crear contextos on estudiants i professors aprenguem junts els uns dels altres i tots junts de la xarxa i de qualsevol font de coneixement. Aquesta idea se la podrien aplicar alguns líders de l'independentisme català, entre els quals s'ha posat de moda darrerament competir per veure qui dóna més lliçons de democràcia a la resta d'Espanya. Sorprèn en aquest sentit veure els senyors Artur Mas i Francesc Homs intentant donar lliçons de democràcia a la ciutadania espanyola. No és aquest Artur Mas el mateix que es va camuflar en una llista electoral per no haver de retre comptes com a president de la Generalitat en una campanya electoral? De fet, jo crec que gran part del procés independentista s'explica per un intent reexit del partit dels senyors Pujol i Mas per no haver de retre de comptes del seu fracàs com a governants (i dels seus robatoris). No és el mateix Mas que feia servir les institutcions de tots de forma partidària, per exemple despatxant la composició de les candidatures electorals des del mateix palau presidencial? No és el senyor Homs el mateix que feia unes antològiques rodes de premsa com a portaveu del govern on es comportava com a comentarista en cap d'una secta més que com a figura principal d'un procés de rendició de comptes? No són aquests dos personatges els hereus d'un partit polític que ha liderat a Catalunya en les darreres dècades els següents "processos" (en aquest cas, amb força èxit)?
-La consolidació d'un sistema electoral injust, per incapacitat d'utilitzar la total sobirania catalana per aprovar una llei electoral nova, eternitzant un sistema heretat pel qual el vot dels ciutadans de les zones urbanes mal menys que el vot dels ciutadans rurals.
-La consolidació d'un sistema de mitjans públics de comunicació esbiaixats en favor del govern, excepte quan han governat les esquerres liderades pel partit socialista.
-El fracàs en crear una administració moderna al servei de la ciutadania, que no repetís els vicis de l'administració heretada del període centralista.
-La més que probable pràctica de finançar il·legalment i per tant pervertint la democràcia un partit polític mitjançant el sistema de pagar als contractistes un percentatge addicional al cost real de les obres (el sistema del 3%), si feia falta fent servir de pantalla algunes institucions com el Palau de la Música que se suposa que havien de ser de tots.
A més, en el "procés" actual, s'ha consolidat la pràctica d'avançar sense transpàrència, fins al punt de tramitar lleis que l'opinió pública i els partits de l'oposició desconeixen. És aquesta la lliçó de democràcia que es vol donar des de Catalunya? Pel contrari, a Catalunya tenim llibertat d'expressió, de reunió i de manifestació, i hi ha eleccions (autonòmiques sempre que vulgui el president de la Generalitat) i es respecten els drets humans, perquè formem part d'un estat membre homologat de la Unió Europea, amb una Constitució democràtica a la qual van contribuir representants polítics catalans de diferents ideologies. Com també representants catalans han contribuit al millor de la nostra democràcia, com la modernització de l'exèrcit o la universalització de la salut, gràcies a les quals avui francament dormim millor i hem de patir només el justet pels disbarats que diuen personatges com Mas i Homs. Per descomptat, la democràcia espanyola està lluny de ser perfecta, i la Unió Europea també s'ha de democratitzar més i millor, però és un camí que o recorrerem junts, o no el recorrerem.

domingo, 12 de febrero de 2017

El federalismo, del siglo XVIII al siglo XXI

Como nos ha recordado en un tuit "El Viejo Topo" desde hace siglos una gran parte de la humanidad se rebela contra la idea de "primero, los de casa". No: primero la humanidad, la solidaridad, la justicia, la decencia. Una parte importante de quienes luchan por estos valores son federalistas, algunos sabiéndolo y otros sin saberlo. Los orígenes del federalismo se remontan probablemente a la Grecia clásica, como nos recuerda Joan Botella en su contribución al libro "Qué es el federalismo", de Libros La Catarata (que el jueves se presenta en Tarragona, y después en Girona y siguiendo). Pero en su versión moderna fue en el siglo XVIII con el debate constitucional en los Estados Unidos y en el siglo XIX con las revoluciones democráticas en Europa cuando empezó a cuajar el federalismo como conjunto de valores para organizar la democracia multi-nivel en sociedades complejas. En Cataluña, igual que en muchas partes de España, el federalismo entre las izquierdas llegó a ser masivo y enormemente popular. Tanto los federalistas liberales en Estados Unidos como los izquierdistas en España nunca pensaron que sus ideas suponían simplemente una propuesta de "política territorial" o para responder a lo que hoy algunos llaman "eje identitario". No, no: pensadores y hombres de acción como Hamilton o Madison en el continente americano, o como Pi i Margall o Narcís Monturiol en Cataluña, siempre pensaron que el federalismo era una propuesta para construir una democracia mejor y para resolver los problemas sociales y económicos de sus sociedades. En el Ampurdán, los sectores ilustrados de Abdó Terrades, Pere Caimó y tantos otros, luchaban por un mundo organizado de forma federal, es decir, cooperativa y solidaria, porque así creían aunar los valores de la Revolución Francesa (libertad, igualdad y fraternidad), con las aspiraciones de emancipación de la naciente clase obrera. En el siglo XX, las voces del federalismo en España se apagaron con la Guerra Civil, pero siguieron vivas en Europa con el diálogo entre la izquierda democrática italiana de Spinelli y Rossi y el liberalismo británico de Lionel Robbins, dando lugar a los cimientos de lo que después sería el proceso de integración europea. El federalismo llega al siglo XXI recogiendo todas estas tradiciones y actualizándolas en el mundo interconectado de hoy, cuando el tiempo ha dado la razón a nuestros ancestros ideológicos, y se ha demostrado que el monopolio de la soberanía es totalmente contraproducente para resolver los problemas socio-ecológicos que tiene planteados la especie humana. En el presente, la mayoría de personas que viven en democracia en el mundo lo hacen en federaciones. Hoy el federalismo europeo y global, con Thomas Piketty y tantos otros, es la forma de vertebrar un nuevo contrato social que permita revertir la creciente concentración de riqueza a escala internacional y construir un mundo mejor. Pero las ideas no avanzan solas, y por eso necesitamos tu ayuda para financiar y (quienes ya lo hayan hecho, que son multitud) difundir la necesidad de un empujón final a la financiación del documental FEDERAL, que se encuentra en sus últimas fases gracias a la ayuda de quienes piensan como el Viejo Topo, y que va a ser realidad gracias a muchos y muchas más.

viernes, 10 de febrero de 2017

El declivi de la sorollada estratègica?

A la pel·lícula que es va fer fa uns anys sobre Hannah Arendt sortia una escena on l'opinió pública israeliana estava com alienada i posseïda sentint la ràdio i seguint el judici d'Eichmann com si no hi hagués res més en el món. Segurament, el pes creixent del nacionalisme extremista a Israel té a veure amb la seva capacitat de crear moments de gran tensió mediàtica com aquell. Recordo també en el llibre de Leonardo Padura "El hombre que amaba los perros" sobre la vida de l'assassí de Trotsky, Ramon Mercader, com es narra la utilització que el règim soviètic fa dels judicis contra trotskistes perquè la població fixi l'atenció en aquests bócs expiatoris abans que centrar-se en les misèries i dificultats de la vida quotidiana. Són exemples de "grans sorollades" utilitzades estratègicament per èlits polítiques per crear atenció i distreure de les possibilitats reals de resoldre els problemes de la societat. No puc evitar pensar en aquests exemples cada vegada que a Catalunya ve una flamarada de mobilització nacionalista, ja sigui per consultes, manifestacions o ara un judici. Em causa tristesa veure fins i tot a persones federalistes com no poden evitar tenir aquestes qüestions d'actualitat com a primer tema de conversa, sense veure que estan caient en el parany del nacionalisme espanyol i català de voler centrar l'atenció en un suposat conflicte irresoluble. Jo els aconsello que apaguin la tele, o almenys que posin canals internacionals o que els contractin (no cal, si estan a Internet), i si cal que aprenguin idiomes abans, que serà una forma més fèrtil d'esmerçar el temps. Em pregunto no obstant si aquestes sorollades estratègiques tenen el mateix efecte que tenien fa dos o tres anys a Catalunya. Voleu dir que no estem ja a les darreres fases del conte de "Pere i el llop"? Sembla que els inversors i la premsa internacional, que són agents que tenen una certa visió de què és important i què no ho és, estan molt relaxats respecte al que succeeix a Catalunya. Els bons minyons de la CUP, que creuen que estan acompanyant un procés d'emancipació anti-capitalista, sembla que tenen ben tranquils els capitalistes. Si han hagut de deixar caure el jutge Vidal, no serà que tot el que deia era, com a mínim, mig mentida? No sóc un profeta, però i si al final no hi ha ni desconnexió, ni referèndum, ni xoc de trens? I si no els queden diners ni per arribar a la coreografia de setembre? Sempre li podrien demanar un préstec a Putin, però almenys a la Catalunya Sud, em sembla que no seria un gest gaire popular. Hauran de fer eleccions, una vegada més, i van... Després diran que no ens deixen posar les urnes.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Solidaritat amb Artur Mas?

Reconec que no segueixo els esdeveniments de la realitat catalana al minut perquè tinc coses més interessants a fer. No només estic molt enfeinat. Si no ho estigués, segur que trobaria coses més interessants a fer també. Però no puc evitar topar-me amb sorpreses, com la solidaritat expressada pel líder de Podemos Pablo Iglesias amb els encausats per contribuir des d'instàncies públiques amb recursos públics a una activitat per a la qual no tenien competències, contribuir a la qual els havia estat expressament prohibit pel Tribunal Constitucional. Els detalls jurídics de l'acusació suposo que es poden discutir i la discussió és legítima, sent conscients que el pitjor que els pots passar als encausats, liderats pel Sr. Artur Mas, és una inhabilitació per càrrec públic: no s'estan jugant ni passar un dia a la presó. El que em sembla inconcebible és que líders d'esquerres se solidaritzin amb una maniobra clarament política d'utilitzar un judici absolutament menor per una vegada més donar ales a una campanya de mobilització nacionalista (que desprestigia el nostre autogovern i el posa en perill) basada en l'engany i la manipulació amb característiques molt semblants a les de molts moviments nacional-populistes arreu del món. Hi ha qui creu que la conversió a l'independentisme del Sr. Mas i altres sectors de l'oligarquia catalana es deu a l'intent de frenar el 15-M a Catalunya. Jo crec que aquest pot ser un factor entre altres. Però veure com el suposat líder i hereu polític del 15M se solidaritza amb Artur Mas realment confirma la significació d'aquest factor explicatiu i l'èxit de l'estratègia. Pablo: ho fan per apagar-te i tu t'hi solidaritzes, tio!!!! A més Iglesias a la vegada veig que diu que ell "probablement" és el millor antídot contra fenòmens com el Trump i el Brexit. Però el fenomen que més s'assembla al Trump i al Brexit a Catalunya és la campanya nacional-populista en marxa. Al blog en anglès germà d'aquest se'm van ocórrer 10 semblances entre el "procés" i el nacional-populisme d'altres contrades (onze si comptem que jo crec que s'assemblen en què NO són feixistes, tot i que de vegades alguns exponents seus el freguen; també hi ha diferències, com que uns són més vulgars que altres, i alguns més religiosos que altres, per exemple). Però a mida que passen els dies i les hores se m'ocorreixen encara més semblances, com per exemple la promoció cap al centre polític de forces i personatges marginals en el passat, l'estil insurreccional i espectacular de fer política, la tendència a la falta de claredat o les promeses falses i la utilització/manipulació de mites històrics.  L'argument d'Iglesias i altres líders d'organitzacions progressistes, com les cúpules sindicals a Catalunya, és que se solidaritzen amb Mas (l'hereu de Jordi Pujol i cap de colla del 3%) perquè va posar les urnes. En primer lloc no se'l jutja per posar les urnes sinó per desobeïr i abusar del seu poder. En segon lloc, "posar les urnes" al marge de les regles del joc no té res a veure amb la democràcia, sinó amb la perversió i la manipulació de la democràcia, una altra cosa que està entre les 10 coses que com a mínim tenen en comú tots aquests moviments nacional-populistes, com vaig explicar a Real Progress. Per sort, les bases sindicals i de Podemos i dels Comuns i del "parlonisme" al PSC no fan ni cas als seus líders. Algú coneix algun militant d'esquerres que anés sota cap pressió i voluntàriament a la manifestació davant del judici de Mas & cia? La gent d'esquerres ens solidaritzem amb Joan Boada, amb Carlos Jiménez Villarejo, amb Gregorio Morán i amb tots els que no obliden a Jean Jaurès i els que coneixen de sobres les trampes del nacionalisme.